CUENTOS PARA NO DORMIR

Ana llegó, por error, a la casa equivocada y tuvo que bregar con los siete traviesos. Su misión no era otra que poner orden en el hogar azul y entenderse con sus vecinos rojos. Pero Ana tenía un secreto que tuvo que guardar para quedar bien con los suyos: no era de derechas. Y esto que podría parecer una nimiedad y que algunos lo llevan maravillosamente, incluso declarándose liberales, a ella le producía graves problemas de conciencia de clase. Tan era así que incluso llegó a pensar que algunos de sus correligionarios no deseaban contar con ella para que cuidara de los siete traviesos. (…Más información …)





