Pilar y José Luis no hacen más que pensar dónde van a colocar la cuna cuando, dentro de siete meses, nazca su primer hijo, pues en su actual vivienda apenas hay espacio para ellos.
Cuando las grietas les obligaron a mudarse, tuvieron que buscarle alojamiento a las sillas de su comedor en casa de uno de sus antiguos vecinos. La amplia mesa del salón aguarda inservible y desarmada y entre otros enseres en el canapé abatible de la cama de matrimonio de esta pareja. Y el zapatero, no tuvieron más remedio que apalancarlo en casa de un familiar cuando la de ellos, situada en el número 3 de la calle Barrocal y en la que apenas llevaban un año viviendo, dejó de ser habitable el pasado 7 de mayo. Hace ya diez meses.
El pasado viernes este matrimonio y otras familias afectadas por las obras en el solar de Santiago, 11 acudieron al pleno municipal con la intención de recordarles a los políticos que sus vidas también se resquebrajaron el día que tuvieron que abandonar sus casas, sus hogares, y aún nadie ha puesto remedio a este mal.
“Desde ese fatídico día que tuvimos que dejar nuestras viviendas, ni la propietaria de la finca ni la Cámara de la Propiedad se han interesado lo más mínimo por nosotros. Y encima, el Ayuntamiento no hace más que dar nuevos plazos a la dueña y a la empresa promotora de Santiago, 11 para que pongan fin a este problema, pero no hacen nada. Y el Ayuntamiento no expropia. No lo entiendo… Y mientras tanto, nosotros no podemos hacer otra cosa que esperar. Aquí nos queda para rato", comenta resignado José Luis Deschamps en el pequeño salón de la que ahora es su casa, pero no su hogar. (…Más información …)