El estruendo, el gran ruido que Dolores Díaz describía como «un avión que parecía que se nos echaba encima» se produjo poco antes de la una de la madrugada. A esa hora, muchas de las 45 personas que tuvieron que salir en pijama a la calle, desorientados y con el miedo en el cuerpo, dormían plácidamente. La Policía Local recibe la primera llamada a las 00.56 comunicando un derrumbe en los números 26 y 28 de las calles Sacramento. Tres dotaciones y una decena de agentes se desplazan a esta esta céntrica calle próxima al Mercado de Abastos para verificar la alerta. Después de comprobar el enorme boquete que se ha abierto en la parte de los inmuebles que da a Fernández Shaw, deciden desalojar no sólo a las 21 personas de las dos fincas de Sacramento sino a otras 24 de edificios colindantes: Rosario Cepeda, 26 y 28 y Fernández Shaw 7-9.
Tanto los agentes locales como los bomberos, que también acudieron a la llamada alertados unos minutos después, pudieron comprobar la gravedad del incidente. Parte del muro medianero situado entre las fincas que dan a Sacramento y la que estaba en obras (calle Fernández Shaw, 1, 3 y 5) se vino abajo. Los trozos de muro yacían en un radio de acción de 12 por ocho metros y el resto, de unos 15 por 25 metros se encontraban en situación precaria e inestable. (…Más información …)