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26/1/2012

El Cádiz fantasma

Inicio > — josegalindo @ 9:33 am :: 4733

Dar un paseo por el centro de Cádiz puede llegar a ser desolador. Llama la atención la cantidad de fincas vacías y en mal estado que hay, algunas de ellas en una misma calle. La asociación de vecinos Cádiz Centro ha contabilizado un total de 122 fincas completamente vacías y cerca de 200 con menos del 50% de las viviendas ocupadas, además de 27 solares abandonados. Realizamos un recorrido por parte del centro y encontramos algunas de estas fincas cada pocos pasos.

Empezamos por el barrio de El Pópulo. Sólo en la plaza de San Martín hay dos fincas vacías, el número 1, con puerta y balcones tapiados, y la fachada deteriorada con varios graffitis. En frente se encuentra el número 3, la Casa del Almirante, declarada Bien de Interés Cultural (BIC). Allí cuelga un cartel que anuncia el comienzo de la obra de rehabilitación para construir un hotel. Los trabajos se paralizaron hace más de un año. La puerta está cerrada con un candado y los balcones tapados con maderas. La fachada no está en mal estado.

Seguimos el recorrido por el barrio de San Juan. La finca número 5 de la calle Obispo Urquinaona lleva vacía desde el pasado mes de mayo, cuando desalojaron a los vecinos ante el riesgo de desplomes. Continuamos por la calle San Juan. La imagen que presentan las fachadas de los números 19 y 21 es desoladora: pared en pésimo estado, balcones agrietados e incluso uno de ellos con el herraje arrancado. Casi enfrente hay un solar abandonado que abarca las fincas 16, 18 y 22 de la misma calle. Está vallado y tiene un cartel de obra en el que reza que la licencia es de 29 de agosto de 2008. El año pasado se anunció el comienzo inminente de la obra. Pero parece que no era tan inminente.

Unos metros más adelante, en Puerto Chico, 7 hay otro solar desierto. El edificio que lo ocupaba tenía un nivel de protección 3 en el PGOU, es decir, debería haberse respetado la fachada, pero no queda ni rastro. En el número 8 del Campo del Sur ha ocurrido lo mismo. El solar se encuentra vallado entre dos edificios rehabilitados.

Siguiendo por el Campo del Sur entramos en la calle Pasquín. En la puerta del número 1 hay una vecina que afirma que ese bloque lleva muchos años vacío. “Sólo se ve a un hombre que sale temprano todas las mañanas que debe ser el guarda", comenta.

En la calle paralela, Sagasta, hay varios edificios completamente deshabitados. Pero llama la atención el número 1, situado muy cerca de la plaza de San Francisco. Se trata de una gran finca con una preciosa fachada de piedra ostionera con grandes balcones pintados de blanco. Los bajos están muy sucios y las puertas, rotas con varias pintadas. Una pena. La finca colindante por el callejón del Tinte también está abandonada. Tiene pintadas en la puerta y las paredes se encuentran en mal estado.

Desembocamos en la plaza de Mina y seguimos en dirección a Adolfo de Castro. Allí, las fincas 18 y 20 está derribadas pero han respetado las fachadas, ya que en el PGOU están catalogadas como de nivel 3. Según el cartel que se sitúa sobre la valla, la licencia de la obra expiró en diciembre de 2009. En Enrique de las marinas, 43 esquina con San Isidro, hay otro solar en el que no hay actividad desde hace más de dos años, según los vecinos.

Salimos a la Alameda y en el número 5, en un lugar con vistas privilegiadas, encontramos otra finca vacía cuya fachada pintada de color grisáceo se está deteriorando. Continuamos por la Alameda hasta Argüelles, donde se erige la Casa de las Cuatro Torres, declarada BIC. Es un bonito inmueble del siglo XVIII que engloba cuatro edificios independientes “concebidos con espíritu unitario", según el cartel de la fachada. En alguno de los edificios se observa algo de vida, pero otros están vacíos.

Entramos en Manuel Rancés y nos llevamos la alegría de que en el número 26, que hasta hace poco estaba abandonado, se están acometiendo obras de rehabilitación respetando la fachada.

En la plaza de San Agustín, frente a la iglesia, hay otra finca enorme que lleva años abandonada, desde que dejó de ser sede de una entidad bancaria.

Seguimos el paseo y llegamos hasta la plaza de Candelaria y allí, a la espalda de Emilio Castelar, se observa un edificio antiguo de tres plantas y con grandes cierros. No hay inquilinos y la fachada se está deteriorando. Salimos por Santiago y nos encontramos con Villalobos, en la que hay varios bloques deshabitados. El número 2 está en venta, el 6 tiene uno de los balcones abiertos y se ve el techo de una vivienda en mal estado, el 5 tiene los balcones tapiados. Y en Santiago vemos un enorme solar que lleva muchos años abandonado. Allí la hierba crece a sus anchas y se ha convertido en un vertedero donde los incívicos tiran sus desperdicios.

Acabamos el recorrido con la esperanza de que las autoridades competentes tomen medidas para que los propietarios rehabiliten las fincas y las calles del centro luzcan en todo su esplendor, vuelvan a llenarse de vida y dejen de parecer parte de una ciudad fantasma.

Publicado por Pilar Hernández (Diario de Cádiz)




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