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10/8/2010

Romaní se niega a nivelar el acerado de la calle Cervantes

Inicio > — josegalindo @ 6:58 am :: 4440

Viene un coche, toca subir a la acera de la calle Cervantes. Un bidón vuelve a cortar el paso, regreso a la calzada. Para todos los gaditanos es molesto, pero para Manuel Cádiz y su hija Lidia es un suplicio. Cada escalón es una piedra en el camino, sobre todo si se cuenta con una minusvalía del 95%, como en el caso de Lidia. Y Manuel ya está harto. Hace días que decidió plantarse. Pide que rebajen las aceras de la calle para que su hija pueda salir sin problemas. Ayer, fue la enésima reunión con el Ayuntamiento y lo único que Manuel se llevó debajo del brazo es un itinerario. Un recorrido sin bordillos para poder llevar a su hija a coger el autobús. Una solución alternativa «sorprendente», como confiesa el propio Cádiz, en la que ni se plantea su petición.

«La primera sorpresa me la llevé cuando llegué a la reunión y no estaba Ignacio Romaní -concejal de Urbanismo-, que era el que me iba a recibir», puntualizaba ayer Manuel. Sebastián Guerrero, concejal de Mantenimiento Urbano, y un técnico municipal lo sustituyeron con una propuesta a los problemas de Manuel. «Me quedé sorprendido con la propuesta. Que cogiera por la calle San José, plaza de Mina, Zorrilla y Alameda para así poder llevar a mi hija a la parada del autobús de su colegio sin tener que topar con aceras. Además, me dijeron que me iban a instalar una marquesina y un paso de cebra para mí. Ni que fuera de mi uso exclusivo», detallaba Cádiz indignado.

El recorrido alternativo

La ruta municipal tiene la misma distancia que la que recorre Manuel para llevar a Lidia al autobús -ahora la lleva a la parada de Carlos III por la calle Cervantes, a medio kilómetro-. Pero no responde a la petición clara del padre, que nivelen las aceras de Cervantes, la calle en la que vive, «para darle facilidades» a su hija. «Esa propuesta es una barbaridad porque esa parada del Anteojo es mortal en invierno. Además yo quiero que nivelen la calle para que mi hija pueda salir a la calle con mayor comodidad, no sólo para ir al colegio», puntualizaba ayer el gaditano.

Manuel no salió contento de la reunión: «Lo que pido no es un capricho mío. Por ley, las calles tienen que estar así. Lo dice la Junta de Andalucía». El padre se explica con contundencia y claridad meridiana. Pero no se niega a la negociación: «Estaría dispuesto a aceptar su ruta como medida temporal mientras llegan las obras en la calle». El principal escollo a salvar es la negativa del Ayuntamiento a nivelar la calle «porque dicen que es demasiado estrecha para ello». «Pero hay calles en Cádiz que son más estrechas y ya están sin aceras», puntualizaba Manuel.

De momento, la reunión de ayer se saldó sin una resolución aparente. Guerrero prometió, de nuevo, atender la demanda de Manuel y darle una respuesta. Él, por su parte, lo tiene claro: «Seguiré con la recogida de firmas. Si en septiembre no me han dado una solución, comenzaré una huelga».

Publicado por Jesús A. Cañas (La Voz de Cádiz)




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