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18/2/2010

Los hosteleros de San Juan de Dios piden al Ayuntamiento que haga reformas en la plaza

Inicio > — josegalindo @ 10:47 am :: 4226

Es la plaza más importante de la ciudad. Las tres entradas que tiene la capital (las avenidas que corren paralelas camino del casco antiguo) desembocan en ella. Fue plaza del comercio, el lugar más vivo de Cádiz durante siglos y hoy sigue siendo el espacio a donde inevitablemente conducen todos los paseos. Allí llegan, orientados por el runrún de voces y conversaciones ajetreadas, los turistas y allí se dirigen los gaditanos para resolver papeleos en el Ayuntamiento o simplemente para iniciar la ruta por el casco antiguo en busca de las calles comerciales o de alguna dirección concreta.

En los últimos años, sin embargo, pese a que el tránsito es frecuente, la plaza de San Juan de Dios ha perdido ‘tirón’ entre los gaditanos y turistas, sobre todo por las tardes, y eso que tiene una de las densidades de bares y restaurantes más grandes de la ciudad: hasta 12 establecimientos hosteleros. Algo curioso: a pesar de la abundancia, la clientela no es la misma en todos los locales. En la manzana situada entre Polca y Lázaro Do se concentran algunos bares con solera, frecuentados en su mayoría por hombres. Los turistas suelen comer en alguno de los lugares con menú del día aunque también se les puede ver en las terrazas de El Sardinero o el Sevilla.

Y pese a su elevado número, los hosteleros no hablan con una única voz. Algunos están afiliados a Horca; otros van por libre. Pero casi todos ellos coinciden en que la plaza necesita una reforma. Eva Xiang, del restaurante Buda Feliz -y que desde hace poco gestiona también el bar Puerta de Cádiz, en la misma plaza- se queja de que justo en el lugar en el que los clientes tienen que ver la carta «se forma un enorme charco y tengo que estar cada dos por tres con la fregona».

José Carrasco Jiménez Mena, que acaba de coger el traspaso del bar El Rincón, también lamenta el estado del firme. «Algunas personas mayores se han caído y cuando llueve, la gente tiene que llegar al taxi en barquilla», cuenta con humor este ex taxista cuya principal clientela procede, precisamente, de este gremio, que tiene una parada en frente.

Para Ángel Reguera, del restaurante Nueva Ola, la iniciativa es buena, pero «lo ideal sería que el Ayuntamiento nos avisara de cuándo va a hacer la reforma porque cualquier día venimos y nos encontramos esto levantado». Fuentes del Consistorio señalaron que precisamente esa es la idea: pactar con los empresarios el desarrollo de esta obra, que se hará por etapas. Saben por anteriores experiencias -la plaza del Mentidero, sin ir más lejos- que los hosteleros son los negocios más sensibles a las obras, sobre todo por las terrazas y en San Juan de Dios, la mayoría tienen una.

Estado del proyecto

El proyecto, según indicaron desde el Ayuntamiento, está prácticamente terminado y la intención es sacarlo cuanto antes. El año pasado, la alcaldesa ya presentó un avance de cómo sería esta reforma, que fijó para este año 2010. En primer lugar, se pretende ampliar el espacio peatonal e igualarlo para que no haya diferentes niveles.

También se quiere cambiar el sentido del tráfico y se barajaban dos propuestas: un sentido único de entrada por Canalejas y salida hacia el Campo del Sur por un lateral de la plaza o por el otro. Se quitará el arbolado actual y se sustituirá por palmeras: tan sólo se dejarán los naranjos situados frente a la Casa Consistorial.

Pero no todos los hosteleros creen que la obra es necesaria. Para Enrique Moreno, propietario del bar Sevilla, no es un buen momento para acometer este proyecto. «El Ayuntamiento debería pensarse hacer un gasto tan grande en estos momentos», señaló.

Eso sí, de llevarse a cabo la reforma, él pediría que se eliminaran los bancos de la plaza, «porque es un nido de borrachos y personas que no tienen que estar ahí, armando broncas y ensuciando». No es el único que opina así. En voz baja o alta los vecinos y comerciantes lamentan que el ambiente de la plaza haya ido degenerando. «Ya no vienen familias y madres a que los niños jueguen», se lamenta Moreno, porque «¿quién va a sentarse ahí con ese panorama?».

Aunque la opinión generalizada es un sí a las obras en la calle, otro asunto será la reforma de los locales. A pesar de que la Junta de Andalucía ha abierto una línea de ayudas para reformar los locales de hostelería, no todos están dispuestos a invertir. «Nos lo han ofrecido, sí, pero tenemos que estudiarlo», señalaba Reguera, del Nueva Ola, mientras Carrasco, del Rincón, lo descarta, porque acaba de coger el negocio hace poco menos de dos meses.

Publicado por Mabel Caballero (La Voz de Cádiz)




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