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14/2/2010

“Venimos a sumar, a aportar ideas nuevas, no queremos crear división”

Inicio > — josegalindo @ 9:17 am :: 4222

—¿Por qué surge esta iniciativa?

—Antonio: Surge porque estamos un poco descontentos con el movimiento asociativo que existe, no nos gusta lo que hay y creemos que es necesario que haya una asociación que realmente haga cosas interesantes. Creemos que desde una asociación se pueden conseguir muchas cosas. A lo que hay le hemos dado ya nuestro voto de confianza y tiempo. La gente que se está sumando es por descontento general.

—Manuel: La mayor parte de los comerciantes del centro no están en ninguna asociación. Nos hemos dado cuenta con el rodaje de la película, porque vimos movilizaciones independientes. Por ejemplo, los establecimientos de Cánovas del Castillo y San Pedro se unieron para exigir lo que les correspondía.

—Antonio: Uno de los comercios que partició en esa movilización fue el mío y de los otros 40 que formaban parte de esa especie de plataforma el único que formaba parte de un asociación de comerciantes era yo.

—¿Esta asociación es para todo el casco histórico o para algunos barrios?

—Antonio: Es para todo el casco histórico. Nosotros no tenemos ningún profesional que se dedique a gestionar esta entidad. Somos comerciantes y seguiremos siéndolo, porque creemos que los que mejor sabemos lo que queremos conseguir somos los que nos dedicamos a esto. Tengo que romper una lanza a favor de las otras asociaciones de comerciantes, porque crear esto y que no muera da mucho trabajo y uno no se da realmente cuenta hasta que no está metido. Nos queremos dar a conocer a todo tipo de estamentos.

—¿Habéis empezado ya a entrevistaros con las administraciones públicas?

—Antonio: De momento hemos hablado con todos los partidos políticos, con los concejales del Ayuntamiento, y nos queda pendiente tener una entrevista con la directora gerente del Consorcio para la celebración del Bicentenario, María Luisa García Juárez.

—¿Arrancáis en un momento difícil?

—Antonio: Según se mire. Nos lo podemos tomar como un momento difícil o como un momento lleno de oportunidades que hay que aprovechar. Hay que intentar esta ahí.

—Manuel: Hay que intentar que el Bicentenario no pase de largo y que los gaditanos y el comercio en sí lo puedan aprovechar. Y, por supuesto, que se consigan cosas que perduren en el tiempo, que tengan una vida más allá del Doce.

—¿Tenéis algún proyecto a la vista?

—Antonio: Estamos recién creados. Cuando hablemos con María Luisa García Juárez le plantearemos nuestras preocupaciones y tendremos que tomar algunas determinaciones. Hay una persona que hace de enlace entre Bicentenario y asociaciones, y que fue elegida entre las asociaciones de comerciantes que existían antes, pues bien, tendremos que reunirnos con ella para que sepa de nuestra existencia.

—Manuel: El comercio puede ser un buen arma del Consorcio para dar a conocer a los gaditanos el Bicentenario, porque suponemos que la gente conoce de qué va la historia, pero igual no es tanto como se creen. El comercio puede hacer mucho para que lleguen las ideas de la Constitución de 1812. Es un estupendo vehículo de transmisión.

—Y hablando de vehículos, ¿qué os parece todo lo que se está hablando respecto al tranvía?

Algunos quieren que este medio de transporte llegue a la Plaza de España, otros quieren que se quede en la Plaza de Sevilla y algunos hablan incluso de que circunvale todo el casco histórico…

—Antonio: El transporte es un problema para los comerciantes del centro y así nos lo han hecho llegar nuestros asociados. El casco histórico está absolutamente tomado por zonas de carga y descarga y vehículos privados aparcados delante de nuestros escaparates. Son problemas que tenemos que ir solucionando poco a poco. Vamos a hacer especial incidencia en eso, porque cuando salimos de lo que se entiende por calles principales, el resto, el 80 por ciento del comercio, está fuera de esas vías. Se da la circunstancia que estas calles principales como pueden ser San Francisco, Columela o Ancha, son las que reciben un mejor tratamiento desde el punto de vista de limpieza, iluminación o actividades y, curiosamente, dentro de lo que cabe, son las que menos lo necesitan, porque en su mayoría son franquicias y ellos saben que llueva o truene el público va, mientras que si a nosotros se nos deja sin esos servicios nos cuesta muchísimo que alguien entre en la tienda.

—Manuel: De hecho, cuando alguien quiere darse de alta en nuestro asociación, le entregamos un formulario donde pueden expresar cuáles creen que son los principales problemas que sufre el comercio. La mayoría apunta al tráfico, y después la iluminación la limpieza y señalización de las calles.

—¿Falta quizás organización?

—Antonio: En gran medida. Nosotros no queremos problemas con nadie, pero hay que llegar a acuerdos. Un ejemplo, a veces una finca que está justo encima de nosotros está en obras. Comprendemos que tiene que haber cubas pero pueden hacer todo ese trasiego de 8.00 a 10.00 horas, que es cuando el comercio está cerrado. Hay que tener en cuenta que un comercio no puede soportar una obra que dura seis meses o más si te está afectando continuamente. Creo que los permisos se dan para unas horas concretas, pero luego no se controla. Son problemas cotidianos a los que no se les está prestando atención.

—Últimamente se está hablando mucho de la revitalización del comercio del casco histórico, ¿es real?

—Antonio: El comercio tradicional languidece. Las grandes tiendas por año, por trayectoria, por nombre, van cerrando, no tienen continuidad generacional porque la vida del comerciante es muy dura y si los hijos han podido estudiar prefieren dedicarse a otra cosa en la mayoría de los casos. Van cayendo y vamos viendo tiendas multiprecio, que no están especializadas, y ese tipo de establecimientos se están abriendo en calles céntricas, muy bonitas, impagables para nosotros que hace que languidezca el comercio tradicional. Y eso por no hablar de los organismos públicos que se están yendo del centro y que nos está perjudicando muchísimo. Es el caso de la estación de Comes, la marcha del Conservatorio de Danza, o todo lo que está cerrando por la zona del Parque Genovés. Están fomentando mucho la zona del Corte Inglés y la sensación es que se va en contra del comercio tradicional.

—Manuel: No sé por qué el Ayuntamiento no quiere que el tranvía llegue hasta la Plaza de Sevilla, alejando al visitante casi dos kilómetros de los comercios del centro. Lo de la circunvalación entedemos que puede ser complicado, pero hasta la Plaza de España no creemos que genere ningún problema insalvable. Se pueden hacer mil campañas bien organizadas, que si el cliente no puede acceder a la puerta del comercio no vale absolutamente de nada. Una persona no puede ir con cuatro o cinco bolsas a una estación que está a dos kilómetros.
—Antonio: Estamos en una situación de clara desventaja. A nosotros nos va a costar la vida competir. Y nos ha extrañado que ninguna asociación de comerciantes haya dicho absolutamente nada al respecto.

—¿Sois entonces una asociación para el comercio tradicional?

—Antonio: No vetamos a nadie, pero nuestra asociación se llama Cádiz XXI, Comercios especializados del Casco Histórico.

—Manuel: Las grandes franquicias no suelen colaborar en la actividad comercial de la ciudad. Ellos compran locales en las mejores zonas, abren con sus horarios a nivel nacional y no les importa para nada la problemática del comercio de la ciudad donde se implantan.

—Antonio: Quiero señalar que para nosotros es muy difícil acceder a los cursos de formación, porque el comercio abre todo el día y coincide con un montón de cosas como la formación. Si algún empleado tiene que hacer un curso tienes que quitarlo de su puesto de trabajo, y aunque la Junta de Andalucía los bonifique salimos perdiendo.

—¿Los cruceristas suponen beneficios reales al comercio de la ciudad?

—Antonio: Hace poco leí en prensa que el comercio de Cádiz abriría tales días todo el día y de los 30 asociados nuestros ninguno sabe nada ni van a abrir. ¿Cuántos van a abrir? que digan la cifra concreta. Además, dependerá del comercio. Un establecimiento que se dedique a enmarcar cuadros o electrodomésticos qué le va a vender a los cruceristas, porque comerciantes somos todos.

—Manuel: La cosa cambiaría bastante si se consigue que Cádiz sea ciudad de partida de cruceros, porque esto conllevaría que muchos cruceristas vengan unos días antes y entonces sí se deja el dinero, porque viven la ciudad. Ahora están sólo de paso y bajan hasta con los botellines de agua del barco. La oferta en el casco histórico es buena, hay mucha gente joven con ideas nuevas, pero también se necesita que haya un mobiliario urbano acorde. La iluminación de Navidad puede ser un ejemplo. Hay gente que va a Madrid sólo para ver la iluminación y eso genera riqueza. Pero para eso también es importante que la gente pueda acceder a la ciudad, porque si no de qué nos vale un Cádiz maravilloso y perfectamente iluminado.

—Antonio: En cualquier caso todo esto es nuestro objetivo final, estamos empezando. Hay que partir desde cero y hacer las cosas con cabeza.

—¿Cómo os ha acogido la Unión de Comerciantes y la asociación Cádiz Centro Club de Calidad?

—Antonio: De momento bien. Traemos ideas diferentes, porque somos más jóvenes y siempre tenemos en cuenta que venimos del comercio tradicional. Nuestra principal premisa es que vamos a llevarnos bien con todos, y a colaborar con el resto de las asociaciones. Venimos a sumar, a aportar y no a dividir.

—Manuel: La mayoría de los asociados son gente joven que estamos muy preocupados por el futuro comercial de la ciudad, porque es lo que vamos a heredar, y eso nos parece importante. Nosotros vamos vivir de esto, o por lo menos esa es nuestra intención, y, por tanto, somos a los que más nos beneficia cuidarlo.

—Antonio: En breve contactaremos con las asociaciones de vecinos, porque nos parece fundamental. Los comerciantes somos vecinos y el entendimiento entre nosotros se puede y debe canalizar a través de las asociaciones de vecinos.

—Manuel: La artesanía también va a tener mucho peso en la asociación. Tenemos en la junta directiva a la presidenta de la asocición de artesanos de Cádiz. Además de un atractivo es muy importante para el comercio.

—La asociación tiene ya 30 socios, ¿de qué barrios especialmente?

—Manuel: Casi todos son del centro y de la zona del Pópulo. Tenemos varios en la calle San José, San Pedro, San Francisco, General Luque, pero estamos abiertos a todos. Esto incluye también a los establecimientos de la periferia.

—Antonio: Un problema que tenemos ahora mismo es la capacidad de trabajo. Estamos trabajando mucho pero no damos a basto. Cuando tenemos a un asociado en una zona nos sirve para que informe y enganche a los que están cerca de él. Porque eso sí, vamos a implicar al máximo a los asociados. Nosotros queremos comunicación continua con el asociado. Cada tres meses tendremos una asamblea con la intención de que vayan todos los socios, porque no es lo mismo que cinco personas aporten ideas a que lo hagan 30, 40, o los que sean. Cada gremio entiende de lo suyo. Por ejemplo, nos estamos quedando asombrados con la aceptación que estamos teniendo en la hostelería. Ahora tendremos que buscar a una persona que se implique en la junta directiva para este tema. En lo sucesivo tendremos que hacer campañas por barrios para que nos conozcan.

—Manuel: No podemos limitarnos a atraer al público al centro, hay que hacer que entre en las tiendas. A mí me parece bien que haya mucha gente en el centro, pero lo que realmente nos interesa es que entren en los establecimientos y que compren. Más trabajo interno en definitiva. Se puede hacer mucho en este sentido, y tenemos propuestas.

—¿Tenéis mujeres dentro de la junta directiva de la asociación?

—Antonio: Nos ha costado trabajo, porque con las que hemos contactado no querían, pero al final hay una mujer. Hemos intentado que haya más, porque creemos que aporta mucha frescura. Las mujeres son más compradoras que los hombres y en muchos casos compran para ella y para toda la familia, así que es bueno tener a una de ellas entre nosotros para que nos aporte su visión más cerca a este tipo de cliente.

—¿Deduzco que estáis ilusionados con este proyecto?

—Antonio: Por supuesto, porque vemos que está teniendo una buena acogida y que la gente nos apoya. En menos de un mes tenemos 30 socios, no nos esperábamos esto, lo verdad.

—Manuel: A las ganas de trabajar tenemos que sumar las muchas ideas que tenemos y que vamos a ir llevando a cabo poco a poco. Cádiz se merece que su comercio sea referente en la Bahía.

—Antonio: Ha sido fundamental que somos jóvenes y que tenemos en esto nuestro futuro, es nuestro medio de vida, y no podemos hacer otra cosa. Ahora esperamos que vaya todo bien y que poco a poco se vayan consiguiendo nuestros objetivos y que los comerciantes se animen a colaborar.

Publicado por Gema Freire (Información)




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