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10/2/2010

Jardines escasos y maltratados

Inicio > — josegalindo @ 7:14 am :: 4217

Encontrar zonas verdes que combinen una arboleda acorde con el clima y el entorno, que se enorgullezcan de tener un cuidado correcto, y además aprueben en calidad ambiental, se convierte en la capital, en una tarea difícil.

Cádiz suspende en parques y jardines, y una de las causas principales es la ausencia de una política de arbolado urbano que defina los principales beneficios estéticos y ambientales. Una cultura urbana que evite el maltrato al que, según los expertos, están sometidos lo árboles de la ciudad.

Las obras que se realizan en las plazas es uno de los principales motivadores estos perjuicios. El tratamiento del árbol es exactamente el mismo que el de una farola. Las raíces se cortan y se dejan al aire mientras se levanta el pavimento, después se rodean con un plástico y se cimentan creando una circunferencia en la que se situará el alcorque. Las reducidas dimensiones del mismo -estandar para la mayoría de los árboles de la ciudad- impedirán el correcto desarrollo de la planta, pero es, además, el principal causante del número, cada vez más elevado, de árboles caídos tras los temporales de viento.

Esta forma de plantar conlleva además la muerte prematura del árbol, aunque al ser de forma lenta, no se percibe que el motivo fue el entorno en que se había desarrollado. A esto habría que añadir la elección de la especie, sin plantear en algunas ocasiones la adecuación del clima. En la barriada de La Viña, en la calle La Palma, la elección de las palmeras es inadecuada puesto que los árboles de hoja caduca deben estar expuestos al sol en invierto y tener sombra en verano.
La Alameda y el Parque Genovés, reciben el visto bueno de los expertos en el tipo de arboleda y en la calidad ambiental, sin embargo las podas sistemáticas están provocando el deterioro de muchas de estas especies. Al igual que la sustitución de vegetación por esculturas o monumentos, tal y como ocurrió con el viejo ficus de Puerta Tierra, que estaba ubicado frente la delegación provincial de Hacienda, justo donde ahora puede visualizarse la figura de un pájaro de grandes dimensiones.

En el Campo de Sur o la Plaza San Antonio, el diseño de ambas superficies pasa por alto la posibilidad de incluir una arboleda que según, la experta paisajista, María Medina «consiga humanizar la ciudad y revalore el paisaje, además de hacerlo mucho más amable porque sino la ciudad corre el peligro de ser desarbolada».

Los trabajos de reforma que se realizan en la actualidad en la plaza del Mentidero sirven para ilustrar el «maltrato» que sufren los árboles cuando se exponen a una obra. El mismo cemento que se utilizan para colocar la solería es el que sirve para fijar la base del árbol encerrando las raíces en un pequeño espacio que frena el desarrollo de las raíces y acelera la muerte del mismo. «Las obras de pavimentación implican un daño al árbol que en el caso de la plaza de Mentidero va a provocar que se mueran todos los árboles», señala Medina.

Aunar las políticas de urbanismo con la paisajista sería la solución que expone esta experta para solventar las carencias que plantea la ciudad de Cádiz a la hora de evitar la reducción de los espacios verdes y el sufrimiento de las especies que componen los existentes, tanto en su cuidado diario como a la hora de crear un protocolo de actuación cuando se realicen trabajos de mejoras en plazas y jardines que eviten el deterioro de la arboleda.

Un caso histórico

Junto con la desaparición del ficus, en esta misma zona también fue sonada la muerte del drago de Puerta Tierra. La plantación de unos bojes junto a este exigió un sistema de riego constante para poder mantener estas plantas en un clima que no es el más apropiado para esta especie. El resultado fue que el exceso de agua provocase la proliferación de hongos en las raíces del drago provocando su muerte de forma rápida.

Este sería uno de los ejemplos más sonados de las malas prácticas señaladas por los expertos en la elección y cuidados de las especies. El exceso de palmeras también sería otro parche a destacar en materia de parques y jardines. «Son caras, y las altas que se encuentran en la Catedral tienen muchas posibilidades de caerse, cuando hay una gran multitud de elecciones posibles más acordes con el clima gaditano». Plantear las zonas verdes como un proyecto conjunto de ciudad se plantea como una de las opciones.

Publicado por Sandra Salazar (La Voz de Cádiz)




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