cadizcentro.net

8/1/2009

Eso de la infalibilidad

Inicio > — josegalindo @ 10:34 am :: 3651
José Pettenghi
(Diario de Cádiz)

Que gran virtud la infalibilidad. Qué maravilloso vivir en una ciudad en la que sus dirigentes jamás se equivocan. El infalible no comete ni puede cometer errores y, gracias a ello, sus verdades permanecen inalteradas, o sea se convierten en dogmas. ¿Qué lugares pueden presumir de que sus gobernantes sean infalibles? Sólo el Vaticano y Cádiz. Aún así el Papa lo tiene que pelear más, ya que aquí en Cádiz con los asesores que tiene la alcaldesa, no me extraña que sea la más infalible. Más todavía si cuenta con su tele municipal, vulgo teleteo. Cuentan que el dictador portugués Oliveira Salazar controlaba a sus súbditos con dosis masivas de las tres efes: Fátima, fado y fútbol.

Pues bien, aquí son las tres ces: cofradías, carnaval y Cádiz CF -cimientos del pensamiento único gadita idiotizante- la fórmula de la narcótica emisora. El resto de la emisión consiste en sacar a pasear la mayoría absoluta bajo palio entre besos y achuchones a jubilatas en los múltiples croqueteos. Y si aparece algún contratiempo, siempre se le puede echar la culpa a otro. Un poné: de que se pierdan cada año habitantes por miles, a los torpes del Censo que no saben contar; de que el billete de autobús suba a un euro, a la gente que es tonta y no encuentra los puntos de venta del bonobús, con lo fácil que es; de las goteras del pabellón, a que llueve; de los kioscos ilegales, a cualquiera… y siempre queda la Demarcación de Costas para lo que sea menester. Como el NO-DO pero en 625 líneas. Bueno, tal vez el NO-DO fuera más objetivo. Detrás debe estar un tenebroso Goebbels de casapuerta, la mano que mece la cuna: la utilización cortijera de un medio público para un marketing -bastante vulgar por cierto- de la alcaldesa y su partido; en este orden. La verdad, no sé si todas las teles municipales son así. Quizá, pero mi desdicha impotente es que yo pago ésta. Y además, ahora me entero de que es una ruina económica. Así que lo siento, soy un hombre de fe, y la fe no es tanto creerse lo que no se ve, sino no creerse lo que se ve.




RSS 2.0         Identificarse