Sacramento: Un paseo obrero y señorial


La ciudad de Cádiz, sobre todo en su casco histórico, esconde muchas incógnitas que muchas veces, antes de descubrirlos solemos escucharlos por la tradición oral que envuelve el entorno gaditano. Lugares de siempre. En este mini viaje conoceremos un poco más nuestra ciudad, que alberga abundantes tesoros de la historia de Cádiz.
AVENIDA DUQUE DE NAJERA
Paseo del Perejil
Abarca desde el Baluarte de los Mártires hasta llegar al inicio del Parque Génoves, donde comienza la Avenida de Gómez Ulla. Esta avenida se llama así por el gobernador militar que tuvo Cádiz en 1898, hijo adoptivo de la Ciudad; por su labor social y civil. Era conocido en su época como Paseo de las Delicias, pero a partir de 1854 se le cambió a Las Delicias de Martínez, debido a que Juan Martínez se ocupó de su reforma. Se le denominaba Paseo del Perejil porque sus árboles recién plantados eran tan minúsculos como las matas de este vegetal.
En esta se celebraba a principio del mes de Agosto las conocidas Veladas de Nuestra Señora de los Ángeles; con motivo de la fecha, las primeras fueron celebradas en la calle de la Aduana, cercano a Diputación, que solían durar del día dos al quince de Agosto, con típicas casetas donde turistas y ciudadanos de la época se divertían. A finales del siglo XIX, el Alcalde Eduardo Genovés quiso deleitarle a la ciudad de un paseo impresionante, vallándolo con cierres de hierro y ampliándolo a un bosque cercano; dotándolo de fuentes, cascada con lago, un lugar de siembra, salón de conciertos y un café. A la vez de parque, se traspasó allí la celebración de las veladas, por iniciativa del Ayuntamiento, siendo notable la afluencia de público hasta los años treinta del siglo XX. En su salón de conciertos se celebraron muy buenos actos musicales, y más tarde se transformó en teatro, actuando en él muchas compañías de Zarzuelas, de verso en la figura de María Gómez. También se destacaron espectáculos de cine, de títeres, marionetas y cante flamenco.
CALLE SACRAMENTO
Vía histórica y social
Después ver este paseo nos podemos centrar en una de sus entradas más notables y de más recorrido, como fue la calle Sacramento. Esta vía separa la ciudad en dos hemisferios totalmente distintos en cuanto trazado urbanístico y social.
En lo que se refiere a sociedad, la calle Sacramento hace una clara diferenciación a escala social del barrio Obrero, que comprende la zona del barrio del Balón, y todo su lado izquierdo de las clases sociales más desfavorecidas de la ciudad, donde residen en su mayoría obreros, pescadores. Mientras, por la franja derecha se encontraba las fincas y palacetes más privilegiadas de la ciudad, habitado por la aristocracia gaditana y de las familias adineradas que se establecieron en Cádiz por cuestiones de negocios y sobre todo por el predominante comercio de la ciudad. Es distinguible la diferenciación social en las fachadas de una acera a otra. Las fachadas del lado que desemboca hacia la derecha son más ostentosos.
ORATORIO DE SAN FELIPE NERI
Cuna de la Constitución
Es un templo de arte barroco, construido en 1685, de planta elíptica. Durante el terremoto que asedió a la ciudad de Portugal en 1755 fue destruido y fue el maestro Pedro Afanador, el encargado de su reforma que finalizaría en 1764. Su distribución es la siguiente: de cúpula encamonada, de doble tramo y provista de ocho ventanales. En su retablo principal porta una Inmaculada Concepción, obra de Murillo. En la fachada exterior, se encuentra decoradas por lápidas conmemorativas del centenario de la Constitución con motivo de las Cortes de Cádiz. De gran significado histórico a nivel nacional debido a su protagonismo como lugar y sede de las Cortes Generales que crean aquí la primera Constitución moderna española
FINCA DE RECAÑO
Torre Tavira
Punto más alto de la ciudad de Cádiz, levantada desde la mitad del siglo XVIII en el ángulo derecho de la fachada principal de la casa-Palacio de los Marqueses de Recaño, la fachada de la finca resulta armoniosa, sus residentes eran nobles comerciantes gaditanos. La torre mirador recibió el nombre de su vigía, Antonio Tavira, por sus proporciones, permite una ámplia panorámica de la bahía. Ahora es uno de los puntos mas visitados por los turistas debido a la demanda de la cámara oscura que posee.
La Torre nos permite ver Cádiz a vista de pájaro mediante la ubicación privilegiada que posee este edificio sobre un promontorio. Es una casa importante para la historia cultural de la ciudad. En ella residió la academia de las Nobles Artes que fundó como gobernador de Cádiz el Conde O’Reylli en época de Carlos III. Si subimos Sacramento desde la calle Columela, vemos que en plena cuesta, tenemos una losa informativa que nos antecede a la finca de los marqueses de Recaño, con el epígrafe: Cuesta de Recaño, que ha prevalecido al paso de los años.
PLAZA DE CANDELARIA
Plaza de Castelar
Ilustre plaza obtenida en el siglo XIX, mediante las desamotizaciones, es una ampliación de una pequeña plaza que se encontraba ante el convento de la Candelaria, al derribarse este espacio abierto se ensanchó. Su nombre se ha ido alternando con Castelar, en un principio se llamaba «Plaza de la Ermita de los Moriscos».
En Agosto de 1873, mediante un acuerdo se llamará Plaza de Candelaria. En 1875 la pequeña plaza se amplía al derribarse el convento de las agustinas calzadas que existía allí y el ayuntamiento la denomina Candelaria. Los vecinos de la plaza adquirieron los terrenos que habían quedado tras derribarse el convento en propiedad con la condición de que no se edificase en ellos, como zona verde. En principio solo fue una explanada donde estuvo instalado un circo ecuestre y más tarde un teatro de zarzuela. Posteriormente se crean jardines y hasta su reforma en 1903.
Publicado por Javier Gutiérrez (La Voz de Cádiz)
