La AVV Cádiz Centro «exige» el regreso de dos estatuas a la plaza de Candelaria

Dos de las cuatro estatuas protegidas que representan a las Cuatro Estaciones en la plaza de Candelaria faltan. Los pies de las figuras, que el actual planeamiento urbanístico de la ciudad califica como «monumentos protegidos», están desnudos sin las figuras de mujer que las debieran ocupar, «desde hace años». Según el portavoz de los vecinos, Augusto Bravo, las esculturas faltan «al menos desde 2002». En concreto, se trata de los monumentos que representan sendas estaciones de primavera y otoño. Así, las Cuatro Estaciones han quedado sesgadas.
Esta larga ausencia sin que los ciudadanos tengan noticias de las dos figuras ausentes es razón suficiente, alega el portavoz de la Asociación de Vecinos Cádiz Centro, para «exigir» al Ayuntamiento que las estatuas vuelvan a su lugar.
«No se trata de una reivindicación extraña sino de hacer cumplir el PGOU vigente», reclama Bravo. La actual normativa municipal, el instrumento que ordena el diseño urbano de la ciudad, -PGOU- incluye las esculturas de las Cuatro Estaciones de la plaza de Candelaria -así como su fuente central- dentro de lo que llama «elementos protegidos», dado su interés cultural.
En concreto, el artículo 4.4.4. del plan urbano, que enumera la relación de elementos protegidos, incluye en esta categoría lo que llama «grupo escultórico de plaza de Candelaria», del que forman parte las dos figuras ausentes.
Para los vecinos, el estado de protección de las figuras, así como el hecho de que formen parte del patrimonio municipal, es razón suficiente para que el Consistorio explique «exactamente» dónde están los dos monumentos del conjunto escultórico que faltan y, además, para saber «cuándo van a regresar definitivamente a la plaza». Defienden que sendos monumentos deben volver a su localización original.
Por su parte, la Delegación de Patrimonio municipal, aunque reconoce que las esculturas faltan desde «hace tiempo», afirma, a su vez, que la ausencia forma parte del proceso «habitual» de recuperación del patrimonio. «Es lo que se hace cuando las esculturas están en riesgo de deterioro y precisan un tratamiento especial para que se recuperen cuando necesitan ser saneadas», especifica un portavoz del Área de Mantenimiento Urbano, encargado de la reparación.
De este modo, el Ayuntamiento considera que el periodo que invierte para el arreglo de las esculturas entra dentro del «proceso normal» de recuperación; y que en ningún caso, la reforma de las figuras «está siendo una excepción».
Sin embargo, la Delegación de Patrimonio no especifica la fecha de vuelta para estas figuras, ni los daños concretos que sufren, como pretenden los vecinos.
4 años sin respuesta
No obstante, para los vecinos del distrito centro el asunto no acaba de estar claro. No entienden, por ejemplo, por qué Patrimonio «después de tanto tiempo, no aclara la fecha de regreso de las esculturas». El colectivo de vecinos, que se constituyó hace cuatro años, ha convertido la reivindicación de las estaciones en uno de sus principales caballos de batalla. Y ha hecho llegar al Consistorio numerosas peticiones de regreso, a través de cartas.
La última misiva preguntando por el paradero de las esculturas tiene fecha del pasado 27 de mayo. El correo está a nombre de Jesús Tey, concejal de Participación Ciudadana. «Tampoco en esta ocasión hemos recibido respuesta», lamenta Bravo, que saca sus propias conclusiones del silencio del Ayuntamiento. «Para mí que todas las promesas del Consistorio son de boquilla, porque aquí mucho prometer, pero por más que dicen que van a hacer, a esta plaza parece que no le toca nunca», concluye.
Deterioro general
La restitución de las dos estatuas de las Cuatro Estaciones es uno de los frentes de batalla abierto por los vecinos. El otro es el «lamentable» estado de conservación de las otras dos figuras protegidas que siguen en la Candelaria. Un árbol se ha vencido sobre una de las esculturas, provocándola numerosas fracturas. En algunos casos, las rajas tienen más de un dedo de ancho.
Sin embargo, para algunos de los vecinos de la zona éstas son «sólo una muestra más del estado de abandono» que defienden, sufre la plaza.
«Que las esculturas no vuelvan a su sitio es una señal más de las numerosas carencias. La fuente tampoco funciona, los jardines están descuidados y siempre hay pintadas por aquí», alega por su parte María, una ama de casa de 58 años, que frecuenta la plaza a diario.
Publicado por Eva San Martín (La Voz de Cádiz)
