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1/8/2008

Denuncian la retirada de dos brocales de mármol de una finca de la calle Novena

Inicio > — josegalindo @ 9:48 am :: 3363

Dos brocales de mármol de una finca de la calle Novena han desaparecido, según denuncia un vecino del inmueble que es historiador del arte. Este vecino relata que estos dos elementos, de gran valor arquitectónico, estaban ubicados en el patio del inmueble antes de que éste sufriera un importante proceso de rehabilitación.

Fuentes consultadas por este periódico apuntan a que este inmueble está catalogado con un Nivel 2 de protección en el Plan General de Ordenación Urbana, donde se recoge de forma específica en el punto 1 que en este tipo de inmuebles «habrá de conservarse la decoración procedente de etapas anteriores de utilización del edificio, siempre que sea congruente con su calidad y uso».

No obstante, fuentes de la inmobiliaria donde están puestos a la venta los pisos de esta promoción aseguran que los trabajos de forma aún no han terminado y, por tanto, desconocen si este material volverá a ser instalado en su lugar. En este sentido, puntualizaron que los trabajos se centran ahora precisamente en el patio, donde se están llevando a cabo labores de pintura. De hecho, algunas de estas viviendas aún no se han vendido y no comenzarán a entregarse hasta la segunda quincena del mes de septiembre. Asimismo, aseguraron que ésta no es la primera que han llevado a cabo obras de rehabilitación en un edificio protegido y «en todos los casos hemos respetado la normativa existente que regula los trabajos en este tipo de edificios», recalcaron.

Antecedentes

Esta denuncia se ha producido con el objetivo de evitar que estos elementos decorativos de gran valor que existen en numerosas fincas del casco histórico desaparezcan después de las obras. Estas piezas están muy cotizadas y en algunas ocasiones no han vuelto a aparecer. Uno de los casos más recientes fue el ocurrido en una finca de la calle Ruiz de Bustamante, donde la Delegación Municipal de Urbanismo ordenó la paralización de las obras de reforma que se estaban acometiendo. En este caso se derribó toda la zona interior, donde se encontraba un valioso patio barroco con arcadas de medio punto peraltadas que apeaban sobre finas columnas de mármol, Dicho patio, incluso, contaba con un brocal del mismo material coronado con una crestería de forja. Esta actuación estaba prohibida por la normativa que existe y que regula los trabajos que se pueden llevar a cabo en edificios catalogados con un nivel 1 de protección.

No obstante, a día de hoy aún se desconoce dónde se encuentran estos elementos, que según el Ayuntamiento, estaban almacenados «en algún lugar».

Publicado por Nuria Agerafojo (La Voz de Cádiz)




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