OPINIÓN

jgalindo56@hotmail.com
ciuda…¿qué?
Que no. La alcaldesa ha dicho no. Cuando entonces, cuando iba por los barrios populares y la besaban mucho, dijo sí e impulsó que la ciudad de Cádiz participara en el proyecto de Grandes Ciudades.
Ahora dice no porque no le interesa que los ciudadanos metan las narices en el Ayuntamiento y, sobre todo, en sus cuentas. No quiere ser fiscalizada y de la televisión municipal, la gran manipuladora, no se sabe cuáles son sus cuentas ni por asomo.
Se niegan a dar participación a los ciudadanos, como llevan negándose durante varios años a aprobar un Reglamento de Participación Ciudadana que comenzaron a negociar con la Federación de AAVV 5 de Abril y que paralizaron unilateralmente, creando Distritos de Barrio fantasmas y Colaboradores Ciudadanos de Distrito que se han esfumado como todo el humo que venden estos políticos de pacotilla que dicen querer mucho a Cádiz mientras se miran la chequera.
Con el cuento de que van a tener más gastos, se niegan a participar en el anteproyecto que será aprobado en el Parlamento de Andalucía. Pero niegan la mayor, porque no dicen cuánto se gastan diariamente en propaganda, cuánto en elaborar un censo inservible, cuánto en confeccionar un proyecto para el castillo de San Sebastián que ya tiene encargado el Gobierno Central.
Y la oposición ¿qué hace? Parece que una parte de la oposición hubiera renunciado a la pelea. Denuncian y denuncian, pero los ciudadanos no se creen sus propuestas. Y no los votan. Prefieren a Teófila, que les garantiza espectáculo y besos callejeros.
En los actos a los que asisten los concejales estamos viendo mucho últimamente a la anterior delegada de Participación Ciudadana, Ana Peral, que ha llegado incluso a firmar en el libro de honor de una asociación de vecinos, junto a los demás concejales invitados, usurpando el protagonismo a quien ahora mismo le corresponde: Jesús Tey.
Participación ciuda…¿qué? Lo que Cádiz necesita es mucho fútbol, carnaval y cofradías a tutiplén organizando Magnas veraniegas. Que no decaiga la fiesta, y si hay que hacer una semanasantita veraniega, se hace. De tontos de capirote andamos sobrados.
