OPINIÓN

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de Onda Cádiz
El director de Onda Cádiz, Nicolás Sierra, debería presentar la dimisión de su cargo antes de que lo echen “a patadas” los gaditanos.
La televisión local de todos los gaditanos ha ignorado, despreciado y vilipendiado a un grupo de vecinos que se manifestaron en el Pleno del pasado viernes en el Ayuntamiento de la ciudad.
¿Dónde estaban las cámaras de la televisión municipal durante el Pleno? Grabando la intervención de una Teófila Martínez indignada porque el AVE no llegará a Cádiz hasta el año 2012, ausentándose del mismo cuando su obligación es dirigirlo y escuchar las opiniones de todos, incluidos los vecinos que le demandaban explicaciones.
El director de Onda Cádiz no estuvo a la altura de la responsabilidad que contrajo al dirigir una emisora pública costeada con el dinero de los ciudadanos de Cádiz, a los que les faltó al respeto ignorando su existencia y no emitiendo ni una sola imagen de las protestas de los vecinos en su informativo, pasando de puntillas por la información e ignorando la existencia de las protestas de los vecinos y editando imágenes en las que sólo aparecían los concejales y las discusiones entre ellos. Parecía, a quien viera el informativo, que sólo estaban en el pleno los políticos sacudiéndose entre ellos.
Menos mal que en el Pleno había un redactor de La Voz de Cádiz que sí grabó las intervenciones de los vecinos. Y algo más. Por su grabación hemos visto que la concejala Mercedes Colombo “cuchichea” con sus compañeros de bancada tapándose la boca, no sea que le lean los labios y tenga que avergonzarse de algo. También hemos visto que José Blas se lleva la tarea al Pleno: no paraba de firmar páginas y páginas, más atento a lo que llevaba entre manos que a la intervención de los concejales (ese es el respeto que muestran algunos por la democracia). Hemos visto también cómo un concejal de Urbanismo inepto defiende un proyecto indefendible.
Y hemos visto, sobre todo, lo que no hemos visto: la noticia manipulada por Onda Cádiz, las imágenes “retocadas”, la poca vergüenza y el nepotismo de una emisora que cada día repugna más por su tendenciosidad y arbitrariedad. Y encima la tenemos que pagar.
