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2/4/2008

El informe de Cultura defiende que la Aduana no sea derribada

Inicio > — josegalindo @ 9:11 am :: 3056

La Aduana Nueva es un elemento arquitectónico que debe respetarse. Es la principal y contundente conclusión que se saca del informe encargado por la Delegación Provincial de Cultura sobre el edificio después de que se solicitase el expediente de Bien de Interés Cultural.

La Dirección General de Bienes Culturales remitió al menos hace dos días el escrito a la Delegación de Dolores Caballero. Sin embargo, no ha existido información alguna ni sobre su recepción, ni sobre su contenido.

De hecho, Caballero siempre ha mantenido un silencio absoluto. Pero su mutismo llegó más lejos ayer y cometió el desliz de negar a este periódico que este escrito se encontrase en su departamento. Después de comprobar que este periódico conocía hasta el contenido del informe, volvió a su ya conocido “sobre la Aduana no tengo nada que decir”.

Según ha podido saber INFORMACIÓN CÁDIZ, ha sido elaborado por dos historiadores, uno de Madrid y otra de Sevilla. Además, es vinculante y no facultativo, por lo que obliga a cumplir aquello que dictamine. A falta de que Cultura haga público el escrito y se conozcan sus detalles tras cuatro meses de espera, lo que sí se puede afirmar es que hoy la Aduana Nueva está más cerca de no ser derribada que de ser víctima de la remodelación de la plaza de Sevilla, proyecto que contempla su eliminación por no tener valor para el arquitecto César portela.
En un intento de desviar la atención sobre la existencia del informe, Dolores Caballero afirmaba ayer que su departamento está “pendiente de muchos informes y opiniones”. Sin embargo, en su Delegación ya se había cursado entrada al más importante informe de todos: el que ella misma encargó y del que ella misma se sentía tan orgullosa porque “se encargará a un especialista externo, solvente y de prestigio”, como decía en diciembre.

Entonces se anunciaba que el informe, se encargaría a principios de enero y, de nuevo, se evitó informar a los ciudadanos sobre ello. Sólo se pudo intuir la postura de una delegada que pretendía dar la imagen de imparcialidad, pero que desveló su postura al afirmar que “me parece pervertir lo que significa la declaración de un inmueble como Bien de Interés Cultural que se solicite para evitar que se derribe”.

Plazo de tres meses

Una vez recibido este informe, la Delegación deberá ahora pronunciarse al respecto. De no hacerlo, dará a entender que ha jugado con los plazos y con un informe de expertos para no dar su opinión al respecto y dejar pasar los días hasta que quede eximida de cerrar la solicitud.
De hecho, la delegada Caballero comunicó que una vez pasadas las elecciones generales se tomaría la decisión, algo que no cuadra con la nueva Ley de Patrimonio Histórico Andaluz, que establece un plazo de 3 meses para responder al interesado una vez se obtengan todos los documentos. Por lo tanto, el reloj debe contar desde que Cultura recibió el informe que la delegada dice que no está en su poder. El temor es que su consigna sea guardar silencio cuanto más tiempo, mejor.

El nuevo escenario para la plaza de Sevilla

Con un dictamen favorable para la Aduana Nueva y que deberá rubricar la Delegación Provincial de Cultura, la Comisión Municipal de Patrimonio se encontrará con un importante escollo para que salgan adelante los planes municipales. Si finalmente se incoa el expediente, la Aduana Nueva quedará automáticamente protegida de los planes municipales de derribarla para llevar a cabo el proyecto de la plaza de Sevilla. Y esta situación se prolongaría hasta que se emitiese una decisión definitiva. Durante al menos un año y medio, es decir que como muy tarde hasta noviembre de 2009, no podrá tocarse la Aduana Nueva. Y si la Junta después la declarase BIC, quedaría protegida definitivamente. Ahora bien, las cuestiones que se plantean son la necesidad de cambiar el proyecto de César Portela y, por encima de todo, saber qué ha llevado a la Delegación de Cultura a no decir públicamente todavía que el informe que encargó concluye que hay que respetar un edificio que ha recibido piropos y desprecios. Al final, los piropos están justificados.

Publicado por Mauricio Navascués (Información Cádiz)




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