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27/3/2008

Urbanismo permite derribar parte del interior de una finca protegida en el centro

Inicio > — josegalindo @ 9:48 am :: 3045

La Delegación de Urbanismo del Ayuntamiento de Cádiz ha permitido el derribo parcial del interior de una finca de la calle Ruíz de Bustamante número 4 que estaba catalogada con el Nivel 1 de protección. Según fuentes municipales, las obras cuentan con el visto bueno de la Comisión Local de Patrimonio, que realizó una serie de recomendaciones sobre el proyecto de ejecución presentado por el promotor José Luis Carrasco.

Además, indicaron que no ha sido preciso llevar los trabajos a la Comisión Provincial de Patrimonio porque se trataba de una demolición parcial y no total. Por su parte, la Junta de Andalucía tampoco ha recibido ninguna denuncia formal por un posible expolio del patrimonio.

Sin embargo, fuentes consultadas por este periódico aseguran que el edificio ha sido derribado en su totalidad en su zona interior. De este modo, la finca habría perdido un valioso patio barroco con arcadas de medio punto peraltadas que apeaban sobre finas columnas de mármol e, incluso, contaba con un brocal del mismo material coronado con una crestería de forja. Además, la riqueza arquitectónica del inmueble también aparece recogida en la página 130 de la Guía de Arquitectura de Cádiz, publicada en 1995 por la Consejería de Obras Públicas y Transportes de la Junta de Andalucía y que fue realizado por los arquitectos Julio Malo de Molina y Juan Jiménez Mata.

De este modo, se estaría incumpliendo la normativa que establece el Plan General de Ordenación Urbana que rige en la actualidad y que establece una serie de restricciones para este tipo de fincas que cuentan con un nivel 1 de protección.

En este sentido, el PGOU establece que el grado de protección otorgado protege la concepción global del edificio, preservando sus características arquitectónicas, entre los que se incluyen los aspectos básicos de su distribución interior. Además, aunque establece que la Comisión Municipal podrá permitir obras de rehabilitación profunda, especifica que la autorización de estas obras excepcionales está supeditada a que la ejecución de las mismas no cause perjuicio al inmueble, mejore sus condiciones físicas y contribuya a la conservación de los valores que motiva su inclusión en este nivel de protección. En cuanto a una posible demolición, la normativa deja bien claro que ésta se atendrá a la eliminación de añadidos degradantes, o de cualquier obra de época reciente que no revista interés, o que contraste negativamente con sus características arquitectónicas, tipológicas, culturales o históricas.




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