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26/11/2007

Tan sólo dos fincas se acogen a la ordenanza contra los ‘partiditos’

Inicio > — josegalindo @ 5:14 pm :: 2795

Siete meses después de su entrada en vigor, la ordenanza municipal para la erradicación de la infravivienda no parece haber colmado las expectativas con las que nació. Hasta hoy, tan sólo los propietarios de dos fincas han mostrado su interés por acogerse a esta iniciativa del Ayuntamiento, que establece ayudas para la rehabilitación de fincas de intramuros con partiditos. Una tarea que desde 1999 realizaba en exclusiva la Junta de Andalucía tras promulgar un decreto que nunca gustó al equipo de Gobierno local.

Desde que la nueva normativa se aprobara en el Pleno ordinario del pasado mes de abril, únicamente los dueños de los números 6 y 10 de la calle Santa María han firmado un preacuerdo con el Consistorio para acometer obras de reforma en sendos inmuebles. El primero tiene tres plantas, cuenta con más de 100 años de antigüedad y alberga 14 viviendas y seis locales comunes. El segundo también supera el siglo de historia y destaca por sus escasas condiciones sanitarias y de seguridad.

El Ayuntamiento ha culminado los estudios sociales de estos edificios, así como los informes previos sobre planimetría, al objeto de estimar el número de casas resultantes. Pero todavía queda por hacer el proyecto de rehabilitación y suscribir el convenio ejecutivo. Será entonces cuando todas las familias puedan ser realojadas por la empresa municipal de vivienda, Procasa, mientras se llevan a cabo los trabajos.

Menos casos que en la oficina

Ése es el exiguo balance que, hasta la fecha, el Gobierno local ofrece de un programa que se presentó públicamente en plena campaña preelectoral, como una medida que “agilizaría la reforma del caserío gaditano”, de cuyo retraso se responsabilizaba directamente a la Junta. Cabe señalar que el titular de la Delegación de Vivienda, Juan José Ortiz, ha asegurado en alguna ocasión que se están manteniendo conversaciones con otros dos propietarios, si bien no ha creído conveniente desvelar el nombre de las posibles fincas beneficiadas “para no dañar la negociación”.

Lo cierto es que los resultados cosechados por la ordenanza distan mucho de los obtenidos por la Oficina de Rehabilitación del Casco Antiguo, tanto en sus inicios como en su posterior andadura. Así por ejemplo, en su primer año de actuación (1999), la entidad autonómica llegó a cerrar 13 acuerdos para eliminar infraviviendas. A saber: Arbolí 29, San Juan 25, Fabio Rufino 8, Callejón de San Andrés 2, Suárez de Salazar 7-9, Teniente Andújar 21, General Morla 4, Suárez de Salazar 3, Garaicochea 11, Solano 2, Santa María 17-19, Mirador 30 y José del Toro 20.
Todas estas intervenciones dieron como resultado un total de 109 viviendas rehabilitadas. La cifra se elevó a 202 pisos un año más tarde (2000), cuando se aprobaron hasta 24 expedientes de este tipo. Así las cosas, la media anual de convenios suscritos por la Junta se sitúa en 12,5, habiéndose rubricado ocho en lo que va de 2007.

Una de las causas que pueden explicar el relativo éxito de la ordenanza radica en las similitudes ya existentes con el programa andaluz vigente, no sólo en su esencia (mejorar las condiciones de habitabilidad de los hogares), sino en su aplicación. De hecho, ambos comprenden el realojo de los vecinos (en viviendas sociales o privadas); incluyen el coste de proyectos y dirección de obras; y exigen como requisito que la mayoría de las familias disponga de unas rentas iguales o inferiores a 2,5 veces el Iprem (antiguo salario mínimo interprofesional).

La diferencia estriba, sin embargo, en la cuantía de las ayudas: mientras que la subvención máxima del Consistorio suma 30.000 euros por casa, la de la Junta asciende hasta los 34.500. Si además se tiene en cuenta que la dotación presupuestaria municipal asignada para el presente año se limita a 300.000 euros, se entiende la modestia del alcance logrado por la normativa hasta el momento.
Aun así, desde el equipo de Gobierno no dudan en valorar positivamente el funcionamiento de esta iniciativa y confían en aumentar próximamente el número de fincas que se beneficien de estas prestaciones económicas.

Las asociaciones de vecinos, insatisfechas

El modo en que se está desarrollando la ordenanza para acabar con la infravivienda mantiene preocupados a los representantes de las asociaciones vecinales del casco antiguo. El vocal de urbanismo de la AVV Las Tres Torres, Julio Sánchez, criticó ayer la “lentitud” del Ayuntamiento en la ejecución de una medida que, según él, “debería haber dado ya muchos más frutos”. Así, advirtió de que “ni siquiera en Santa María 6 y 10 hay garantías de que se vaya a acometer la rehabilitación prevista”. En este sentido, subrayó que lo firmado hasta ahora “es sólo un preacuerdo y no el convenio ejecutivo”. Y recordó cómo algunos propietarios “se echan atrás cuando conocen el proyecto y su coste económico”. En cualquier caso, consideró que todavía es pronto para sacar conclusiones y abogó por darle un margen de confianza al Consistorio.

De la misma opinión es Francisco Gómez, portavoz de la AVV Cádiz Centro. Aunque, a su entender, lo visto hasta ahora no invita al optimismo. “No percibimos ninguna efectividad a la iniciativa, ya que no nos consta que se pretenda actuar en ningún edificio del barrio”, apuntó. Gómez dijo comprender que “las cosas de palacio vayan despacio”. Pero, a su juicio, la ausencia de acuerdos demuestra que la normativa, a día de hoy, “tiene más de publicidad que de realidad”. Asimismo, se quejó de la “falta de información” del Gobierno local al respecto. “Lo que sabemos sobre este programa es por los medios, oficialmente no se nos ha dicho nada", afirmó. Y terminó reclamando una mayor colaboración entre las administraciones –autonómica y local– “si queremos llegar al 2012 con el caserío arreglado”.

Publicado por Alejandro Massia (Información Cádiz)




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