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29/10/2007

La Junta de Andalucía financia un semanario en Tánger cuyo director es un ex delincuente

Inicio > — josegalindo @ 10:09 pm :: 2751

La Junta de Andalucía presentó el pasado fin de semana la que va a ser la única publicación en español en Marruecos, El Periódico de Tánger, cuyo director es Abdelhak Bakhat, un ex delincuente que fue condenado en 2003 a tres años de cárcel y a una multa de unos 50.000 euros.

El tribunal de apelación de Tánger le consideró culpable de falsificación de documento público en 1992 –se apropió de un sello de uso exclusivo del alcalde- para adueñarse de un amplio terreno en Vitoria (País Vasco) que perteneció a Alfonso de Figueroa y Melgar, duque de Tovar. En 1968 lo dejó en herencia a la ciudad donde vivió muchos años. Ésta, agradecida, bautizó a su principal hospital con el nombre del noble español. Fue el propio Ayuntamiento el que denunció a Bakhat que era entonces concejal.

El consejero de Presidencia de la Junta, Gaspar Zarrías, al que acompañó el embajador de España en Rabat, Luis Planas, acudieron el sábado al Instituto Cervantes de Tánger para anunciar la salida de El Periódico de Tánger, un semanario en español que se encartará dentro de Le Journal de Tanger, una revista local que no deja controlar su tirada por la OJD marroquí. Fuentes locales calculan que vende unos mil ejemplares.

La idea del proyecto partió de la Asociación de la Prensa de Cádiz, que preside Fernando Santiago, que lo sometió a la aprobación de la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional -que depende de Zarrías-, que le otorgó los 196.000 euros solicitados para una primera aportación. El convenio firmado entre Santiago y su socio marroquí prevé que Le Journal de Tanger acoja a la redacción de El Periódico de Tánger, lo imprima y que ambas publicaciones compartan a Bakhat como único director.

El director de Le Journal de Tanger, que tras su condena huyó de la justicia durante unos días, ha estado envuelto en otros escándalos sin llegar nunca a ser condenado. Es uno de los políticos locales a los que los gobernadores del noroeste de Marruecos desaconsejaron a principios de 2003, por encargo del palacio real, que se presentaran a un cargo electo en un intento de sanear la vida pública.

Ana Galán, jefa de prensa de Zarrías, aseguró, a preguntas de EL PAÍS, que el consejero, que declinó hacer declaraciones, desconocía el pasado de Bakhat. Minutos antes de que empezase el sábado la ceremonia en el Cervantes, la delegación española pidió, sin embargo, a su socio marroquí que no tomase la palabra ni se sentase en la mesa presidencial sino entre el público, según un testigo ocular. Aceptó sorprendido.

“La Junta desconoce quiénes son nuestros socios”, afirmó ayer Santiago a EL PAÍS. “Para lo bueno y para lo malo soy yo el único responsable", añadió. “Además, nuestra redacción será independiente de la de Le Journal de Tanger, añadió.

La Asociación de la Prensa de Cádiz y el embajador de España conocían la historia de su socio marroquí porque algún invitado a la presentación se lo advirtió. Basta con escribir el nombre de Bakhat en alguno de los buscadores de Internet para que aparezcan artículos de la prensa marroquí, en francés y en árabe, sobre sus peripecias judiciales. Bajo el titular “Las herencias se esfuman en Tánger", EL PAÍS contó la condena de Bakhat el 22 de octubre de 2003. Cuando, poco después, este corresponsal visitó la cárcel de Settfilaj, tuvo la oportunidad de conocerle.

La del fin se semana no es la primera polémica en la que se ve envuelta la cooperación andaluza en Marruecos. Zarrías firmó en diciembre de 2004 una subvención para la ordenación urbanística de Arcila (noroeste de Marruecos) que, al final, fue destinada al Festival Cultural Internacional de esa misma ciudad, atendiendo una sugerencia de su alcalde y entonces ministro de Exteriores marroquí, Mohamed Benaissa. Dos coloquios titulados La música en el mundo del islam y El islam visto por nosotros costaron a la Consejería de Presidencia andaluza 240.000 euros.

Publicado por Ignacio Cembrero (El País)




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