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9/8/2007

Catorce millones de euros no bastan para tener todo Cádiz bien limpio

Inicio > — josegalindo @ 4:42 pm :: 2529

¿Está Cádiz limpio? Paloma Bordons considera que sí. Bordons es desde hace unas semanas la concejal delegada de Medio Ambiente, cargo en el que se estrena como edil del Ayuntamiento. Aunque reconoce que se encuentra en fase de aterrizaje en la que es una de las concejalías más complicadas del gobierno local, tiene muy claro que “en los últimos años es obvio que se ha mejorado la limpieza urbana", pero que aún quedan por sacar adelante mejoras con las que se pretende lograr el certificado de gestión de calidad, como ya lo disfruta la playa.

La edil se plantea reforzar las labores de inspección e incluso afirma que para ella “es fundamental estar en la calle, con el apoyo de la alcaldesa y el resto del equipo que siempre me informan de problemas puntales". Este mayor control sobre el trabajo que ya realiza la concesionaria, Sufi-Cointer, se va a ver completado con campañas específicas sobre una de las lacras urbanas: los excrementos caninos, así como una actuación más agresiva contra las pintadas y, sobre todo, la puesta en marcha de campañas de concienciación ciudadana, dirigidas tanto a pequeños como a mayores. También se pretende, en coordinación con Seguridad Ciudadana, implantar la Unidad de Protección Medio Ambiental de la Policía Local.

Para Paloma Bordons, la visión que ella tiene de la limpieza de la ciudad, más que aceptable, es compartida “por la mayoría de los gaditanos". Este periódico ha realizado un exhaustivo recorrido por todo Cádiz, sondeando a los vecinos sobre la calidad de este servicio.

Como es lógico, las opiniones son variadas, con zonas sin problemas, como Loreto, Puntales o vías del casco comercial, frente a otras con mayor suciedad, como La Paz o la Avenida.

La empresa Sufi-Cointer acaba de cumplir un año de contrato, aunque los nuevos servicios que se implantaron tardaron un meses en ponerse en marcha. Desde entonces, análisis vecinal aparte, los catorce millones de euros que a los gaditanos les cuesta el mantenimiento urbano al año no acaba de ser suficiente.

Si bien es cierto que las calles más comerciales del centro mantienen una limpieza más que aceptable, con baldeos más continuados, el déficit resulta igualmente evidente en vías de mucho uso como es la propia Avenida, donde en los últimos meses se ha notado un claro descenso en la calidad del servicio: jornadas sin barrer y una cada vez mayor proliferación de manchas de grasa, situación que se repite en otras vías.

Con todo ello, queda claro que hay un importante déficit de concienciación ciudadana: si no se mancha no se ensucia; a la vez que es necesario un mejor funcionamiento de la empresa concesionaria y que sus trabajadores cumplan su cometido de forma adecuada, además de un mayor control municipal.

AVENIDA Y ENTORNO

Es la zona, junto al centro comercial, con mayor desgaste por el uso ciudadano lo que no va acompañado de un baldeo más continuo y un barrido diario hasta el punto que son numerosos los días en los que tramos de esta vía aparecen sin limpiar. Los parterres, la mitad abandonados, se utilizan como “aseos” para los perros. El Paseo Marítimo tiene un cuidado especial en verano mientras que en Cortadura, se acumula basura en el entorno de la plaza de Jerez y calles de La Laguna, uno de los barrios con mayor densidad de población, tráfico muy denso y numerosos comercios, lo que dificulta el mantenimiento de la red viaria.

LA PAZ

Sólo bajarnos del autobús de la línea 3, a la altura de la calle Barbate, contamos un total de diez botellas de litros de cerveza tiradas en plena acera. Esta es la realidad que viven los vecinos de la barriada de la Paz, una de las zonas con más problemas de limpieza de la ciudad. Colchones, muebles, y botellas de refresco se aprecian junto a los contenedores y en mitad de la calle tirados.

Dolores Velasco, vecina de la avenida de Perú, asegura que uno de sus vecinos llamó al ayuntamiento para que retirase la basura que había junto a los contenedores de papel y tardaron seis días en mandar al servicio de limpieza. Un problema que deja en mal lugar a la ciudad. “Tengo unos amigos de Madrid que han venido a veranear aquí y dicen que Cádiz está sucia en general, no sólo mi barrio", añade Dolores.

A pesar de lo desagradable de esta situación, esto no es lo peor. El mal olor y los excrementos de perros, que están por todos lados, es lo que denuncian los vecinos de La Paz y también los trabajadores de la zona. En la plaza Santa Ana un empleado del servicio de limpieza de parques y jardines tiene que sortear excrementos de animales mientras hace su trabajo y en la calle Guadiaro, Gema Carrera afirma que el mal olor es continuo “la gente lleva a sus perros al terraplén pero no recogen las cacas", comenta esta vecina.

¿Un problema del servicio municipal de limpieza o más bien falta de civismo de ciertos vecinos? Dos garrafas de cinco litros de agua en el alcorque de un árbol llaman nuestra atención. “La gente limpia los parabrisas de sus coches y dejan tiradas las botellas", aclara José Ramírez Pereira, trabajador del servicio de limpieza en la avenida de Perú. José afirma que no dan abasto, “la calle Barbate es horrorosa” pero el problema es que “la gente arroja de todo por las ventanas, huesos, bastoncillos de los oídos, pañuelos de papel e incluso dejan los pañales usados en plena acera".

LORETO

La barriada de Loreto sigue de obras y según los vecinos, desde que pasaron las elecciones, el ritmo de trabajo ha disminuido considerablemente al igual que la limpieza. En la plaza Virgen de Loreto el vecino Miguel Castro afirma que “con la obra menos limpian, la plaza por lo general está sucia".

En los comercios de alrededor también hay quejas, “el barrio está asqueroso", asegura Teresa Macho de la frutería Andrés. Mª Dolores García, una de sus clientes, añade además que “no vendría nada mal que echasen insecticida para las cucarachas".

Sin embargo, la impresión que dan sus calles es ligeramente distinta y así lo confirma José Casanova, miembro del servicio de limpieza. José afirma que hay basura pero que se mantiene limpio gracias al trabajo diario, “hay zonas más conflictivas como la barriada de la Paz. Yo estoy contento en este sector", añade.

PUNTALES

Un barrio limpio, sin papeles, contenedores sin basura alrededor. Estamos en la barriada de Puntales.

Los vecinos de esta zona de Cádiz están muy concienciados con el cuidado y mantenimiento de sus calles y a pesar de las obras que se están realizando, las obras siguen siendo obras y no vertederos de basura como ocurre en otros puntos de la ciudad.

En su puesto de la ONCE de la plaza de San Lorenzo, Rocío de Latorre asegura que nunca han tenido ningún problema al respecto. Así lo confirma, además, Jesús Maestre mientras barre la calle Nueva de Puntales, “esta zona es bastante limpia, sólo se acumula algo de basura en ciertas calles y en la plazoleta porque es donde para más gente".

Las personas como Francisca Pérez que vienen a pasar unos días a la capital también lo destacan, “este barrio está muy limpio, mucho más que Sevilla".

SANTA MARÍA

El barrio de Santa María, uno de los más céntricos y encantadores de la ciudad, presenta evidentes problemas de limpieza. Si bien la suciedad que provocan las obras no se puede evitar, hay hechos que dejan mucho que desear. Las papeleras y contenedores de basura son escasos, y según los vecinos, los servicios de limpieza frecuentan lo mínimo la zona. Al parecer, según los comerciantes, antes se baldeaban los bidones y las aceras continuamente. Actualmente esto pasa esporádicamente y en esta época del año, el olor que desprenden dichos cubos puede convertirse en algo insoportable.

Sin embargo, el problema real se centra en el comportamiento y en la educación de la gente que en muchas ocasiones no respeta aquellas cosas que son comunes. De ahí el notable olor a orín por las calles, los excrementos sin recoger en las aceras y los muchos papeles y residuos en la calzada. Todo esto, deja claro que los responsables de la ciudad somos todos.

EL PÓPULO

Los comerciantes del Pópulo presumen de la limpieza de sus calles. Se trata de un barrio turístico, o al menos, muy frecuentado por los ciudadanos que diariamente se dirigen al centro a hacer sus compras. Este hecho es significativo a la hora de hablar de higiene y limpieza. Durante el día, los dueños de los comercios confirman que se barren las aceras y el asfalto y que por la noche pasan las máquinas de limpieza del Ayuntamiento para desinfectar en profundidad.

El lado negativo lo apuntan los vecinos de este barrio. Algunos aseguran no poder dormir con el ruido que provoca esta nueva tecnología, que en opinión de algunos, no son tan efectivas como una escoba y un recogedor. Sin embargo, aunque hacen falta más papeleras y el ruido en verano se hace muy molesto, puede decirse que las calles más céntricas de la ciudad están limpias.

SAN JUAN Y CAMPO DEL SUR

Detrás de la Catedral, en los barrios de San Juan y Campo del Sur, algunos de los vecinos denuncian que la falta de higiene es tal que las cucarachas y otros insectos pueden verse por algunas calles, como en Arbolí, Barrocal y Santiago.

Si bien se reconoce que los servicios de limpieza pasan esporádicamente y que en algunas ocasiones se ha llegado a fumigar, no es suficiente para eliminar la suciedad.

La culpa de esta situación puede entrar en debate. Los empleados de la limpieza pasan a hacer su trabajo pero según algunos, son los vecinos los que no brillan precisamente por su civismo. Algunos salen a darle de comer a los gatos, lo que provoca la llegada masiva de cucarachas; otros no limpian los excrementos de sus perros y otros, simplemente, no usan debidamente los contenedores de reciclaje, lo que imposibilita, claramente, el cuidado del medio ambiente.

LA VIÑA

Ya en el barrio de la Viña las opiniones son variadas, y es que hay una clara diferencia entre un extremo y otro del barrio. La cuestión es la misma, en la parte más turística los vecinos alaban la actuación de la alcaldesa Teófila Martínez y aseguran que jamás habían visto el barrio así de limpio. Pero en la otra parte, donde no hay terrazas de verano, además de los insectos y la suciedad que se acumula, los vecinos se quejan de la falta de papeleras y bidones para echar los residuos y de la gran cantidad de excrementos de perro que, pasados los días, nadie recoge. De nuevo, la solución es no ensuciar.

Publicado por J.A.H./MC.ESCÁMEZ/N.VERA (Diario de Cádiz)




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