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13/7/2007

Piden que Patrimonio municipal acepte los ascensores en los patios del casco antiguo

Inicio > — josegalindo @ 4:27 pm :: 2465

Los responsables de la Oficina de Rehabilitación de la Junta han lamentado que la Comisión de Patrimonio del Ayuntamiento de Cádiz les haya denegado el permiso para instalar ascensores en los patios de las fincas del casco antiguo. Son cerca de 50 fincas en el centro de Cádiz las que están pendientes de la instalación de ascensores que permitan a algunos de sus moradores, entre otras cosas, bajar a la calle y hacer una vida más o menos normal.

«Ahora mismo la Comisión de Patrimonio no está por la labor de autorizar los ascensores en los patios», subrayó el director técnico de la Oficina, Jesús Martínez. Según la Oficina, las recomendación de la Comisión de Patrimonio es que los elevadores se instalen por el interior de las viviendas, en cajas de escaleras o en las galerías, «algo que se intenta, pero no siempre es posible».

Este medio centenar de fincas que está pendiente de instalar los ascensores han solicitado las subvenciones de la Junta de Andalucía -que oscilan entre el 75 y el 95% del coste total de la obra- lo que significa que es la propia Oficina de Rehabilitación la que se hace cargo del proyecto y la que tiene que pedir los permisos correspondientes.

Dimensiones

El problema a la hora de poner sobre papel la mejor forma de ejecutar la obra es que muchas veces las dimensiones del hueco de la escalera no son suficientes y respecto a ponerlos por dentro de las viviendas, la decisión choca con la legislación vigente.

La Ley dice que si en una comunidad tres quintas partes de los propietarios están de acuerdo en poner el ascensor, éste deberá instalarse y, en el caso de que hay un minusválido, bastará con que la mitad se manifieste a favor. Sin embargo, esto se aplica siempre que afecte a las zonas comunes del edificio y no a las viviendas. Por lo tanto, en caso de que no pudiera hacerse en el hueco de las escaleras ni en otras zonas comunes, la denegación del permiso para poner el aparato en el patio podría condenar a estos vecinos a quedarse sin ascensor.

Menos facilidades

«Antes [la Comisión Municipal de Patrimonio] daba mayores posibilidades», argumentó Martínez, que explicó que la Oficina de Rehabilitación sólo está remitiendo a la Comisión de Patrimonio aquellos proyectos en los que las condiciones físicas del edificio sólo dejan como alternativa poner los ascensores en el patio. «Otra cosa es que el Ayuntamiento luego pase alguno de los expedientes a la Comisión de Patrimonio», manifestó el director de la Oficina.

En cualquier caso, la postura de la Oficina es que si el ascensor se necesita realmente, porque hay personas mayores o minusválidos para los que resulta vital, «se haga, sea el edificio que sea».

Desde luego, romper un patio con una estructura como la que requiere un ascensor no es lo más idóneo. Por eso, los arquitectos y los técnicos que elaboran los proyectos se decantan por estructuras de cristal. «Ya que incrustas un objeto, que se reconozca la geografía del espacio», explica Juan Miguel Canca, un arquitecto que trabaja habitualmente con la Oficina. Se trata, agrega, de dar soluciones «lo más transparente posible, porque aunque lleva la misma estructura y el mecanismo que los otros no es lo mismo poner un cajón de hormigón que uno de vidrio».

De todas formas, Juan Miguel Canca reconoce que como arquitecto «te hiere la sensibilidad incrustar un ascensor, casi con calzador, en un patio que no estaba pensado para eso».

Hay otros problemas, además. Muchas veces las dimensiones de los patios no son suficientes para poner el ascensor y mantener las condiciones de higiene, ventilación y salubridad. El planeamiento urbano (actual Plan General de Ordenación Urbana) dice que los patios deberán tener como mínimo cinco metros por cinco, mientras que los patios de luces, deberían estar entre tres por tres metros. Muchas fincas no lo cumplen y además, aunque lo hagan, la construcción del ascensor colmata el patio. «Pero en patios anchos, con suficiente espacio, creo que no deberían poner pegas en cuanto a salubridad», señaló Canca.

Criterios

En cualquier caso, las críticas a la Comisión de Patrimonio del Consistorio no son nuevas. Muchos arquitectos se quejan de su composición y de que sus criterios son muchas veces arbitrarios y no fijos. «Es que la Comisión, por su propia composición, con representantes de varios organismos, no puede mantener una línea fija de actuación», recalcó el arquitecto José Ángel González.

Una reivindicación con la que ya se mostró de acuerdo el arquitecto Juan Jiménez Mata, quien lamentó la falta de criterios explícitos de esta comisión.

José Ángel González, que trabaja mucho en el casco histórico gaditano, afirma que está de acuerdo con permitir la instalación de ascensores en los patios. «Eso sí, debe hacerse con un cuidado extremo, con mucha sensibilidad y hay que estar pendiente de la empresa constructora del ascensor, para que no se destroce nada», puntualizó.

Publicado por Mabel Caballero (La Voz de Cádiz)




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