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1/7/2007

La falta de solución en Santiago 11 propicia la marcha de los vecinos

Inicio > — josegalindo @ 8:06 am :: 2437

La situación de abandono que padece el solar situado en el número 11 de la calle Santiago va camino de perpetuarse en el tiempo, sin visos de solucionarse. Poco ha cambiado el panorama de esta zona del casco antiguo cuando han transcurrido ya más de tres años desde el hundimiento de una vivienda en Barrocal 3, como consecuencia de las obras empezadas en esta parcela para construir un edificio con un aparcamiento subterráneo de cuatro plantas.

Aquel suceso provocó la paralización de los trabajos que ejecutaba la empresa Promociones Santiago 11 SL y Cuasan Cádiz SL, además del inicio de varios procesos judiciales que siguen su curso en los tribunales. Pero también dejó un saldo de grietas considerable en las estructuras de las fincas anexas ubicadas en Barrocal, Compañía y Obispo Urquinaona.

Desde entonces, “no sabemos nada del estado en que se encuentran las casas, ya que el Ayuntamiento no informa lo más mínimo”, denuncia la asociación de vecinos Cádiz Centro. Su secretario, Francisco Gómez, asegura que el Gobierno local no ha dado cuenta en este tiempo a los afectados de las revisiones periódicas realizadas en los inmuebles, lo que genera –dice– “gran miedo y bastante incertidumbre entre los propietarios e inquilinos”.

Tanto es así que muchos de estos residentes han optado por marcharse del lugar. Aunque la vocal de Urbanismo de la AVV, Aurora de la Rosa, prefiere utilizar otra expresión para referirse al asunto: “Los han aburrido y obligado a irse porque nadie les garantiza qué va a pasar con sus casas en el futuro”, señala. En su opinión, la ausencia de soluciones y la lentitud de la Justicia son los principales motivos por los que muchos terminan haciendo las maletas “y buscándose la vida en otro lado”.

Gómez explica que a la mayoría de los inquilinos no se les está renovando sus contratos una vez vencida la vigencia. Pero, acto seguido, agrega que “muchos dueños están intentando deshacerse también de sus pisos”. Sin ir más lejos, prosigue, “en Compañía 14 hay ahora dos carteles de venta”.

En Cádiz Centro no se atreven a hacer una estimación sobre las personas desplazadas a raíz del accidente. Eso sí, insisten en que el porcentaje “es significativo”. De hecho, según sostiene Gómez, “sólo en Barrocal 3, el número de familias se ha reducido de doce a cuatro en los últimos meses”.

“Las grietas aumentan”

Este dato no extraña, sin embargo, al representante vecinal, sobre todo, “si se tiene en cuenta que las grietas siguen y, en algunos pisos, hasta han aumentado”.

Ante esta tesitura, ha habido algunos pequeños propietarios que, cansados de esperar una indemnización que no llega, han reparado por cuenta propia las fisuras surgidas en sus hogares. Es el caso por ejemplo de Carlos Parodi, en Santiago 9, otra de las fincas colindantes al solar. Con todo, como él mismo reconoce, se trata de un arreglo provisional, que no termina de dejarle dormir tranquilo. “Temo que cuando quiten los puntales, las rajas se vuelvan a abrir”, confiesa con preocupación.

A este respecto, cabe recordar cómo en 2005 el Ayuntamiento llevó a cabo de forma subsidiaria –es decir, que posteriormente deberá ser el dueño del solar quien asuma el coste económico– el relleno del boquete, cuya profundidad llegó a alcanzar los diez metros, y el aseguramiento de los inmuebles aledaños.

No obstante, la AVV exige a la Delegación de Urbanismo “que comunique cuál es la situación actual” y qué pasos se están dando para acabar con el problema. “Una mayor información ayudaría a calmar la inquietud de los afectados”, afirma Aurora de la Rosa, quien recurre incluso a la ironía para censurar el papel desempeñado hasta ahora por el Consistorio. “A este paso tiene toda la pinta de que terminarán destinando el sitio a zona verde, en vista de la vegetación que están dejando crecer”, bromea.

Y es que la opinión de Cádiz Centro con respecto al modo de operar del Ayuntamiento en esta cuestión no es precisamente favorable. “Antes de que ocurriese el derrumbe, ya advertimos del riesgo existente, pero la respuesta municipal era que todo estaba bien y que no había peligro”, recuerda Gómez.

Más tarde, la presión vecinal llevaría al equipo de Gobierno a iniciar la expropiación del solar. Una medida que, a día de hoy, está pendiente de que la Junta de Andalucía establezca el justiprecio para proceder a la enajenación.

Publicado por A. Massia (Información Cádiz)




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