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25/3/2007

Convierten en vivienda tres trasteros situados en una azotea de la calle San Francisco

Inicio > — josegalindo @ 7:54 am :: 2178

Un particular está transformando tres trasteros, situados en la azotea del número 5 de la calle San Francisco, en un apartamento de unos sesenta metros cuadrados. Una operación que, según asegura la Delegación Municipal de Urbanismo, está dentro de lo estipulado en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) y cuenta con la correspondiente licencia de obra mayor, algo que el vecino del piso situado justo debajo no ve tan claro; en gran parte, porque después de varias visitas a Urbanismo sólo ha conseguido que le den copia de una licencia de obra menor -para sustituir una puerta, sanitarios, picar y enfoscar muro, de enero de 2006 - y la copia de un dictamen favorable de la Comisión de Patrimonio, de octubre del mismo año, pero condicionado a la presentación de un proyecto técnico.

El vecino, Juan Vela, asegura que la historia comenzó cuando el particular (con el que ha sido imposible contactar), compró uno de los cuatro trasteros de la azotea y le hizo algunas reformas, entre ellas una que ganaron un par de centímetros a la azotea, que pintó entera de su bolsillo. También introdujo luz y agua -esta última de la comunidad y a cambio de pagar el recibo-, tocando forjados. Consiguió gas natural cuando lo instalaron en la casa y un botón en el telefonillo cuando éste se estropeó y hubo que cambiarlo. Y compró dos trasteros más, aunque no correlativos, algo que arregló haciendo una permuta con otro vecino; previamente, había arreglado el que ofreció al otro propietario. Así, una vez conseguidos tres trasteros seguidos, que suman una superficie de unos 60 metros, inició la reforma. Vela dice que las obras, que también han comprendido el derribo parcial de un muro de carga, le han ocasionado desperfectos en su techo de su cocina y cuarto de baño, algo que ha notificado a Urbanismo.

Allí le dijeron verbalmente que no había licencia de obras mayor en octubre, pero sí le dan el informe de Patrimonio. Desde entonces, asegura que el propietario de los trasteros ha quitado su antena parabólica, dos depósitos de agua, y que Urbanismo realizó cuatro inspecciones debido a su insistencia; a la cuarta pararon la obra oficialmente, que “aún así sigue adelante". Después se encuentra en la casapuerta con las vigas que van a sustituir a los techos de uralita que hay en los trasteros. Tras hablar con los ediles José Blas Fernández y Enrique García-Agulló, y no conseguir reunirse con el de Urbanismo, José Loaiza, este vecino ve como la obra avanza sobre su vivienda y, al no tener constancia de que haya proyecto ni licencia de obra, teme la sobrecarga que las nuevas vigas puedan tener sobre la estructura del edificio, y denuncia loas molestias que causa una obra que permite “hacerse un piso a precio de trastero” en pleno centro.

Publicado por Ángeles M. Peiteado (Diario de Cádiz)




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