cadizcentro.net

10/3/2007

21 vecinos estarán meses fuera de sus casas tras el derrumbe en Sacramento

Inicio > — josegalindo @ 3:32 pm :: 2134

El estruendo, el gran ruido que Dolores Díaz describía como «un avión que parecía que se nos echaba encima» se produjo poco antes de la una de la madrugada. A esa hora, muchas de las 45 personas que tuvieron que salir en pijama a la calle, desorientados y con el miedo en el cuerpo, dormían plácidamente. La Policía Local recibe la primera llamada a las 00.56 comunicando un derrumbe en los números 26 y 28 de las calles Sacramento. Tres dotaciones y una decena de agentes se desplazan a esta esta céntrica calle próxima al Mercado de Abastos para verificar la alerta. Después de comprobar el enorme boquete que se ha abierto en la parte de los inmuebles que da a Fernández Shaw, deciden desalojar no sólo a las 21 personas de las dos fincas de Sacramento sino a otras 24 de edificios colindantes: Rosario Cepeda, 26 y 28 y Fernández Shaw 7-9.

Tanto los agentes locales como los bomberos, que también acudieron a la llamada alertados unos minutos después, pudieron comprobar la gravedad del incidente. Parte del muro medianero situado entre las fincas que dan a Sacramento y la que estaba en obras (calle Fernández Shaw, 1, 3 y 5) se vino abajo. Los trozos de muro yacían en un radio de acción de 12 por ocho metros y el resto, de unos 15 por 25 metros se encontraban en situación precaria e inestable.

Ya con los vecinos en la calle, la mayoría nerviosos, llorando y con el susto en el cuerpo comienzan a oírse crujidos procedentes de la parte del muro y de las vigas. Durante la hora siguiente se producen pequeños desprendimientos y cede otro gran bloque que deja un inmenso agujero en el muro y la parte superior en el aire, literalmente. Hasta que a las tres y media de la madrugada el muro medianero se viene abajo definitivamente con un ensordecedor estruendo y una nube de polvo. Cuando se despeja el ambiente, los bomberos comprueban que el desplome ha arrastrado la primera línea de crujías y vigas. Algunas de éstas quedan en el aire en una longitud de unos cinco metros y dejan al descubierto las habitaciones -en la mayoría de los casos, cuartos de baño y tramos de pasillo- colindantes con el muro desplomado, a lo largo de de las cuatro alturas del inmueble.

La Policía, mientras tanto, va trasladando a los vecinos, de cinco en cinco, hasta la Pensión Cádiz y hasta el hotel de Francia París.

El bloque más afectado es el número 28, porque fue ahí donde comenzó a agrandarse la profunda grieta que ya habían detectado los vecinos muchos días antes. En el 28 se encontraban allí, en el momento del suceso, cuatro familias. En el primer piso, dos personas que fueron alojadas en la Pensión Cádiz; en el segundo -propiedad de la dueña de la zapatería situada en frente- viven tres estudiantes que se quedaron en domicilios de conocidos; y en el tercero, una familia de cuatro miembros que también fueron trasladados a la Pensión Cádiz.

En el número 26, donde las viviendas son más pequeñas, había más familias. Cinco personas en el primer piso que pasaron la noche en la pensión Cádiz; tres en el 2ºA alojados por su cuenta; una más en el tercero D que también se fue a casa de sus familiares y dos del 3º izquierdo que también se fueron a la pensión. Por último, en el ático vivía una persona que fue alojada en casa de familiares.

La Policía Local se puso rápidamente en contacto con los propietarios de la constructora, Butrón S.L., y de la promotora, Forlauder, que se personaron en la obra.

Una vez que se retiraron los bomberos, a las cinco de la mañana, los agentes se quedaron custodiando los edificios y la promotora puso seguridad privada, a partir de las 11.00. Desde esas primeras horas del viernes los vecinos fueron llegando a la calle a la espera de noticias. Ya por la tarde, tuvieron la oportunidad de reunirse con el representante de la promotora, que se comprometió a alojar a los vecinos de Sacramento 26 y 28 durante unos diez o doce días para después ocupar pisos de alquiler en el centro de Cádiz. Según relató Ignacio Díaz, uno de los afectados, la promotora descarta el derribo y tratará de reconstruir las fincas. Las obras, agregó, se prolongarán unos 8 ó 9 meses. Durante ese tiempo, la promotora Forlauder se hará cargo de los alquileres y también de las mudanzas de muebles de los vecinos.

Los técnicos municipales también acudieron, junto al concejal de Urbanismo, José Loaiza, al lugar del siniestro y certificaron que los vecinos de Sacramento no pueden volver a sus casas pero que sí podrán hacerlo los de Rosario Cepeda, 26, en donde «no se observa ningún daño en la finca». Respecto a Rosario Cepeda, 28, tampoco se observa ningún desperfecto en el inmueble, mientras la medianera con Fernández Shaw 1, 3 y 5 se encuentra asegurada por dos muros transversales, «que aportan un alto grado de estabilidad». Sin embargo, en el informe se recoge un «pequeño riesgo» en la cubierta por la cercanía del torreón de Sacramento, 28, «pero es fácilmente subsanable, mediante una pequeña intervención de derribo preventivo, fácil de acometer». Por ello, culminan, también los vecinos podrán volver a sus casas una vez que se realicen las obras indicadas por los técnicos.

Publicado por Mabel Caballero (La Voz de Cádiz)




RSS 2.0         Identificarse