cadizcentro.net

20/9/2006

La Junta de Andalucía recupera frescos de principios del siglo XX en un edificio de la Plaza de Candelaria

Inicio > — josegalindo @ 9:03 pm :: 1670

La rehabilitación de fincas del Casco Antiguo de Cádiz se convierte en muchos casos en una verdadera epopeya dado las dificultades a las que los obreros se enfrentan cada día para traer materiales por las calles estrechas, aprovechar al máximo la estructuras de los edificios, asegurarse del buen estado de los muros y techos, etc. Sin embargo también se puede convertir en una caza de tesoros cuando en una cata se descubre la existencia de posibles obras de arte de siglos pasados.

Eso es lo que ocurrió en una finca de la Plaza Candelaria donde las cuatro o cinco capas de pintura de los techos escondían unos frescos magníficos de principios del siglo XX. El edificio que en su primera etapa cumplió funciones de restaurante se inauguró en el año 1915 cuando se terminaron de adornar los salones. Pintados por un solo artista, los frescos hacen referencia esencialmente a escenas mitológicas en las cuales aparecen diversas figuras femeninas así como numerosos ángeles.

A pesar de que no haya sido identificado el autor de estas obras, es posible deducir con más o menos certeza que se trataba de un joven artista que destaca a veces por su excelencia y otras veces por no dominar aspectos básicos técnicos. Así, podemos observar distintos errores en la representación de los cuerpos como articulaciones rotas, rostros asimétricos, un ángel esbozado, pechos de mujeres masculinos y sin pezones, etc. Por tanto, las diferencias de niveles en el tratamiento de las figuras nos dejan una incógnita importante que nos sirve para descartar cualquier nombre de artista reconocido y experimentado en esta época. Por eso, las suposiciones nos conducen a pensar que podría tratarse de un alumno de un reconocido pintor gaditano de la primera mitad del siglo XX como, por ejemplo, Arbazuza o Ruiz Luna.

En este sentido, es imprescindible resaltar el alto valor artístico de estos frescos de los cuales solo dos pueden ser interpretados con más certeza ya que se tratan de claras referencias a las estaciones de primavera y verano. De esa certitud es posible afirmar que seguramente en frescos que por razones diversas han desaparecido a lo largo de los años existían representaciones de las estaciones de otoño e invierno que permitían terminar el ciclo tradicional del año. No obstante, hoy en día estas declaraciones se quedan en puras especulaciones ya que la caída de techos así como las reformas realizadas en distintas épocas han impedido que este patrimonio cultural perdure hasta nuestros tiempos.

En las siete composiciones que se han descubierto, aparecen diferentes objetos insólitos como una botella de vino en la que se distingue el nombre de “Valdepeñas” en la etiqueta, un tarro y una moneda que en una de las escenas vienen asociados al cuerno de la abundancia así como flores y pájaros de la época, etc. En este sentido, podemos destacar que las flores y pájaros pintados en los cartuchos que forman los marcos de las principales escenas son todos únicos lo que nos permite disfrutar de una amplia variedad de composiciones.

Por tanto, hasta el momento, sólo se pueden aportar interpretaciones subjetivas de estos frescos que adornaron a lo largo de las últimas décadas despachos administrativos, sedes de sindicatos, viviendas particulares, entre otras funciones. No obstante, la labor realizada por la Junta de Andalucía ha permitido recuperar parte de un patrimonio cultural casi perdido y olvidado que servirá para albergar en los años próximos un nuevo edificio administrativo.

Fuente: Cadiznoticias.com




RSS 2.0         Identificarse