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3/9/2006

Benjumeda: Acorde con los nuevos tiempos

Inicio > — josegalindo @ 7:25 am :: 1623

Los extranjeros que pasan por la calle Benjumeda cuando atracan con sus cruceros en el muelle de Cádiz se quedan impresionados ante el olor a tinta que desprende la imprenta San Rafael. «Debe ser que hay muchos alemanes y sobre todo alemanas que se dedican al negocio de la impresión, porque cada vez que pasan por aquí me piden si pueden entrar en nuestro local ya que les llama mucho la atención», comenta Pepín García, propietario de la imprenta. Después de 40 años en la vía y dedicado al oficio asegura que las cosas han cambiado mucho en esta longeva calle.

Sus casas son las de patios de vecinos típicas del casco histórico de la ciudad, en las que los balcones de amplias ventanas asoman a un patio adornado por hermosas plantas y flores. Así se desarrollaba la vida en todo un Cádiz del que hoy quedan pocas reminiscencias. En el bloque número 30 de la calle han querido seguir con las tradiciones, y su casapuerta, totalmente reformada, es una reproducción de los longevos portales. Un amplio centro jardinero ofrece una agradable imagen rodeada por inmaculados mármoles blancos.

En los exteriores, majestosas columnas salomónicas con doseles barrocos de alabastro muestran que las fincas de la ciudad también pueden ser claro ejemplo de arte y belleza. Diferentes cerámicas, como la del desaparecido café La Tertulia, donde se celebraban diferentes mesas redondas sobre temas políticos y sociales, aportan otra nota distintiva a esta calle. En el convento de las Hermanas de la Compañía de la Cruz otra imagen de un Cristo con los brazos recogidos vela por sus residentes. A sus puertas se presentan cada día numerosos indigentes a la espera de recibir una ayuda alimentaria.

En la calle se alza la curiosa fachada que presenta la antigua Casa de Socorro de los Caballeros Hospitalarios, que era donde acudían antiguamente los gaditanos cuando ocurría cualquier accidente doméstico. «Al primer sitio que recurrías cuando le pasaba algo al niño o a ti mismo era a la Casa de Socorro», recuerda Antonio Reina, peluquero de la calle desde hace cerca de 40 años. Hoy la casa acoge a necesitados de la ciudad donde se les ofrece asilo.

Nuevos aires

La actividad de la calle ofrece hoy nuevos aires, como los que traen los numerosos estudiantes que acuden a la Copistería San Rafael a fotocopiar sus apuntes. «En invierno está la calle llena de alumnos de las facultades del casco antiguo, de los cuales muchos suelen volver en septiembre si no les han hecho mucho uso a sus apuntes», comenta uno de los encargados de la copistería. «En verano los que llenan las calles son los viandantes que marchan a la playa de La Caleta», añade.

Cerca se encuentra la imprenta San Rafael, y de la que es propietario Pepín García, hermano del dueño de la copistería. En ella se realizan todo tipo de trabajos de impresión, que han ido modificándose según corrían los tiempos. «Hoy quedan muy pocos cajistas antiguos de los que trabajaban manualmente y letra a letra las impresiones», explica. Hoy la tipografía ha ido desapareciendo y desde el año 83 sus trabajos son menos complicados, ya que son las máquinas las que facilitan la elaboración de todo tipo de sobres, cartas, talonarios o facturas.

Otro de los establecimientos tradicionales que han ido desapareciendo en Cádiz son las antiguas peluquerías de caballeros que prestaban servicio en la ciudad. En su lugar las modernas y sofisticadas peluquerías unisex han copado la actividad. Antonio Reina es el propietario de uno de estos longevos establecimientos y lleva en calle alrededor de 40 años. «Los comercios de esta calle que se han mantenido con el tiempo han sido a base de la constancia y del trabajo de sus propietarios», manifiesta. «Esta calle no es muy comercial ya que no se trata de una vía céntrica que coja de paso y por eso al público hay que ganárselo», agrega. Cerca, y como dato curioso, se encuentra la peluquería exclusiva para señoras Tébar, a la que acudirán las mujeres de los clientes de la peluquería de Antonio.

Pero los más jóvenes han llegado a la vía con ganas de aportar una nueva actividad al barrio. El gimnasio Millenium lleva desde el año 2000 entrenando a deportistas y ofreciéndoles clases de salud y bienestar físico. «Hemos sido los primeros en traer a la ciudad el programa de entrenamiento Spinning, basado en el trabajo aeróbico en bicicleta», explica José Joaquín Parodi, monitor del gimnasio. Son muchos los jóvenes que practican deporte en sus salas.

Modernos establecimientos como la tintorería Press To comparten calle con otras más veteranas como Muebles Mobarí. «Esta es la tienda de muebles más antigua que existe en el municipio», argumenta Diego Montesinos. El comercio lleva desde el año 57 vendiendo muebles y electrodomésticos en la ciudad. Por este motivo, también ha tenido que adaptarse a los nuevos tiempos que corren y a las cambiantes tendencias.

La más novata es la frutería Toñi, que lleva unos cinco meses de andadura en la vía. Mucha ilusión y ganas de prosperar tienen sus propietarios que cada día suministran a numerosos estudiantes de Erasmus que viven afincados en la ciudad. «Muchos extranjeros jóvenes vienen a por fruta a nuestro comercio». «Ellos suelen llevarse dos tomates, un pimiento y una cebolla en lugar de pedir los productos por kilos como hacen de toda la vida las amas de casa», comenta la propietaria, Toñi Sánchez. Cosas de los nuevos tiempos.

Publicado por Laura Moreno (La Voz de Cádiz)




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