El centro de personas sin hogar estará definido en el próximo mes de septiembre
Cáritas Diocesana y la congregación de las Hijas de la Caridad tendrán concretado el centro para atención diurna para personas sin hogar en septiembre, una vez adquirido el compromiso con la teniente de alcalde Mercedes Colombo de trabajar en su diseño durante los meses de julio y agosto.
Así lo confirmaban ayer a este periódico tanto la edil del Ayuntamiento como la directora técnica de Cáritas Diocesana, Pilar Pérez, quien abundó en la idea que el problema de trasfondo de los indigentes que pueblan la Plaza Guerra Jiménez y sus aledaños no se soluciona vallando una zona para trasladarlos a otra, porque la situación de estas personas no varía.
El nuevo recurso, que contará con la financiación del Ayuntamiento a través del pertinente convenio de colaboración, tendrá que partir de las instalaciones que ya poseen tanto Cáritas como las Hijas de la Caridad y, según continuó explicando Pilar Pérez, surge de una reflexión anterior a los problemas suscitados en la Plaza Guerra Jiménez, cuando se cayó en la cuenta de que era necesario otro tipo de acción que no se limitara a una atención básica, que es la que se presta hasta ahora, sino que supusiera un acompañamiento completo de procesos personales.
Este tipo de acompañamiento requiere, en consecuencia, de recursos para la estancia diurna, pues el problema no puede atajarse con sólo garantizar las comidas a través de los comedores de María Arteaga y Virgen de Valvanuz. “Queremos dar una respuesta a los problemas de estas personas mucho más allá de lo que se está dando hasta ahora”, apuntó Pérez.
No tan molesto
La portavoz de Caritas parecía un tanto inquieta con la reacción de algunos vecinos y, sobre todo, algunos medios de comunicación, frente al fenómeno de las concentraciones de personas sin hogar en enclaves como Guerra Jiménez y Topete. “Nuestro sentir es que este colectivo no se concentra allí con la intención de molestar, sino que está compuesto por personas que viven una situación muy complicada de por sí, que termina de complicarse cuando se quedan sin hogar”, indicó Pilar Pérez.
En todo caso, la directora técnica de Cáritas Diocesana apuntó que para la creación de estos servicios de acompañamiento personalizado más que crear muchas nuevas infraestructuras resulta necesario trabajar en coordinación, optimizando al máximo los recursos que ya existen y mejorándolos pues, en su opinión, no son tan escasos en la ciudad.
Factores sociales, económicos y personales
Las situaciones de exclusión social vienen determinadas por tres factores, el económico (fuertemente unido al nivel educativo), las relaciones sociales (ámbito familiar, grupo de amigos), y el personal (autoestima, manera de afrontar la vida, etc). Cuando el equilibrio en algunos de estos tres factores se rompe se llega más tarde o más temprano a la exclusión. Es difícil cuantificar cuántas personas sin hogar pululan por el municipio de Cádiz, pues a una población estable hay que añadir otra que transita de una localidad para otra, en gran medida, condicionada por las limitaciones de días permitidos en los centros de atención nocturna. Cabe recordar que en la mayoría de los albergues no se permite pernoctar más de tres noches seguidas. Sin embargo, según la última memoria terminada de Caritas Diocesana, correspondiente a 2004, un total de 120 personas recibieron atención básica en algunos de sus servicios. Y lo cierto es que el acompañamiento personal que se trata de poner ahora en marcha requiere de estancias de mucha más larga duración.
Y ésta es la línea en la que se trata de trabajar ahora. Un proyecto que, en cualquier caso, llegará o no a buen puerto dependiendo del apoyo que las administraciones con competencias le presten. “De momento contamos con lo que tenemos, porque no sabemos sin contaremos con más recursos”, apuntó con cautela Pilar Pérez. En su día, también el PSOE planteó la posibilidad de que la Junta colaborara con este proyecto.
Publicado por José García (Información Cádiz)
