cadizcentro.net

11/12/2005

Hipólito García: “Cádiz no tendrá otra oportunidad”

Inicio > — josegalindo @ 1:39 am :: 883

Sus cincuenta y tantos podrían hacerle ver desde la barrera la inauguración del futuro nuevo hospital de Cádiz aunque personas cercanas a Hipólito García confiesan que su voz se hizo valer en los foros en los que el nuevo proyecto vio la luz política. Tras cinco años luchando contra la falta de espacio en Residencia, se ve cara a cara con el proyecto de un centro hospitalario que nacerá con ansias de convertirse en área de referencia para toda Andalucía.

—Tras tanto tiempo deseándolo, ¿Ya sabe con exactitud que lo del traslado del hospital no es un sueño?

—Sólo sé que hay que aprovechar las oportunidades que se presentan y Cádiz no es precisamente una ciudad en la que pueda uno soñar con muchos cambios. Gracias al esfuerzo de todos es un proyecto que se llegará a materializar. Es una noticia importante para la ciudad y se sabe con seguridad que generará un impacto económico en una zona de la ciudad que ha estado a trasmano de todo.

—¿Ha recuperado de su agenda de imposibles alguna idea para el nuevo hospital?

—El hospital de Cádiz tiene actualmente un nivel de prestaciones altísimo que hay que seguir garantizando en el futuro centro. A esto habrá que añadir todo lo que permita la disponibilidad de más espacio. Las encuestas que hacemos periódicamente han reflejado en ocasiones problemas relacionados con la falta de intimidad, necesidad de mejoras a nivel hotelero o de otras críticas relacionadas con la falta de espacio. El nuevo hospital contará con más metros cuadrados y podremos ofrecer habitaciones individuales para todos, no sólo para los niños, entre otras importantes mejoras.

—Queda mucho por delante…

—Ahora trabajamos en una primera etapa para ver qué es lo que podemos sacarle al nuevo hospital. A partir de ahí se pondrá todo en conocimiento de la consejera de Salud y habrá que buscar todos los apoyos necesarios. Esto es una tarea de todos y, de momento muchos han participado ya: desde la Consejería o la propia estructura del PSOE hasta el portavoz municipal socialista en el Ayuntamiento, cuya implicación considero muy importante.

—¿Con el nuevo hospital se evitarán desvíos de enfermos a otros centros de Andalucía?

—Esto siempre tendrá que ocurrir. hay situaciones de superespecialización que se dan en determinados servicios. El Rocío también traslada a gente. El concepto autárquico de un hospital autosuficiente es una locura. Estamos hablando de una organización que tiene 87.000 personas trabajando y que cuenta con 35 hospitales. El conjunto de la organización es el que tiene que dar respuesta a las demandas de los ciudadanos. Siempre se van a dar situaciones en las que la mejor solución puede estar en otro lugar. Lo que interesa es el usuario tenga la conciencia de que siempre se le va a tratar en el mejor sitio posible y con los mejores profesionales..

—¿Ya se habla de nuevas áreas con nombre y apellido?

—Todavía es adelantar los acontecimientos. El SAS tendrá que ir diseñando cuál puede ser el plan funcional del hospital. Aún queda escuchar la opinión de muchos profesionales y hasta entonces no se podrá saber cuál va ser el diseño.

—Más espacio significa más personal…

—No obligatoriamente. Habrá algunos casos en los que se contemplará un aumento de personal y en otros, no será necesario. Lo que ocurre es que ahora daremos mejor servicio, las habitaciones serán individuales para todos los ciudadanos, habrá una mayor comodidad para todos.

—¿Un paciente, una habitación?

—Así se está haciendo en todos los hospitales de nueva construcción como el de La Línea. Se construyen ya con esa filosofía. Se intentará remodelar los que ya están levantados para conseguir el mayor número posible de habitaciones individuales.

—Voces médicas del interior del hospital hablan no de saturación sino de mala gerencia o mala gestión.

—Aquí todo el mundo trata alguna vez de decir que la culpa es del de enfrente. La gestión sanitaria está muy repartida, al igual que las responsabilidades, aunque haya gente dispuesta a no asumirla nunca. Lo primero que habría que buscar siempre es quién es el responsable de que esto no marche de otra manera y luego ver de qué manera podemos participar para que las cosas funcionen mejor.

—¿Se aprovechará el nuevo proyecto para rendir cuentas a alguien?

—Nosotros rendimos cuentas todos los días. La actividad que llevamos a cabo todos los días la realizamos siempre con luz y taquígrafos. Ahí están las encuestas y las hojas de reclamaciones. Donde detectamos un menor nivel de aceptación es donde ponemos nuestros mayores esfuerzos.

—Antes de los terrenos de la antigua CASA, ¿hubo otras quinielas?

—Puedo presumir de conocer bien la ciudad. Mi propia actividad dentro del Ayuntamiento como delegado de Urbanismo me exigía este conocimiento. Esta ciudad no ofrece otras posibilidades. Si Cádiz no aprovecha esta oportunidad, me temo que no habrá otra.

—¿Su opinión sobre el traslado de la Facultad de Medicina?

—Es un tema que tendrán que hablar las personas a las que le corresponde y no yo. Hablan de intercambio de sinergias entre el hospital y la facultad….

—¿Cómo valora la actitud del resto de instituciones implicadas en el traslado del hospital?

—Zona Franca ha sido la coimpulsora de la idea. Creo que todos han colaborado y entendido la importancia de la actuación. Fruto de la cooperación se obtienen mejores resultados y se solucionan más problemas que desde el enfrentamiento Si todos seguimos cooperando en esa línea, cada uno en la parte que le corresponda, creo que puede ser una realidad que beneficie a todos los ciudadanos.

—¿Y Teófila Martínez?

—Es una operación en la que nadie pierde y todos ganan, por lo que no debería haber ningún problema… Yo, hasta ahora, no tengo motivos para pensar que alguien pueda empezar a poner chinas en el camino.

—Cádiz no es sólo hospital. Quedan algunos centros de salud por ver la luz…

—Para completar el mapa nos interesaría ahora un centro de salud que diera respuesta a lo que ahora llamamos Puerta Tierra-1 que iría desde las Puertas de Tierras hasta la calle Escalzo y desde la Bahía hasta la Juan Carlos I. Lo que ocurre es que estamos ante una ciudad demasiado terminada y encontrar sitio no es tarea fácil. De momento no hemos hallado la ubicación idónea. Sigo pensando que si el Patronato de Vivienda decide seguir construyendo en ese entorno alguna nueva promoción sería ideal firmar algún acuerdo de colaboración en el que se fijara que en los bajos del edificio hay que contemplar el centro de salud.

—¿Qué tal van esas conversaciones con el Ayuntamiento?

—Ahora mismo no hay ninguna promoción contemplada.

—¿El asunto está estancado?

—Sí, hay que reconocer que lleva tiempo parado pero creo que con la promoción de viviendas que se construyó cercana al mercado Virgen del Rosario se perdió una gran oportunidad…

—¿Quién perdió la oportunidad?

—La perdimos todos. Nosotros manifestamos nuestro interés pero el proyecto ya estaba realizado y no se pudo… Esperaremos otra oportunidad. Los acuerdos son siempre cosas de dos y si uno falla, el acuerdo es imposible. Además, no me gusta estar siempre haciendo memoria de ciertos desagravios, prefiero ir viendo qué podemos hacer de cara al futuro.

—Un balance del funcionamiento de Vargas Ponce…

—Ha sido muy positivo aunque aún quedan cosas por mejorar. Hay que seguir avanzando en el desarrollo de la consulta de acto único que tiene que calar aún más en el modelo de organización. Hay también ciertas quejas relacionadas con las citas con los especialistas. Confío mucho en el desarrollo del Diraya, el sistema de información asistencial del SAS, y en la puesta en funcionamiento del centro de comunicaciones de Salud Responde, el centro telefónico de información que permite al usuario obtener cita en su c entro de atención primaria. Con esto mejoraremos mucho el asunto de las citas.

—¿Alguna fecha para el nuevo hospital?

—Ahora viene una fase de trabajo oscuro que nadie ve desde fuera pero que es necesario para definir cómo se va a afrontar la construcción del hospital. A partir de ahí empezaremos a poner fechas. Si las cosas funcionan como nos gustaría, en cuatro o cinco años podría estar construido.

—¿El 2010?

—Podría ser un buen año.

Publicado por Joaquín Benítez (Diario de Cádiz)




RSS 2.0         Identificarse