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7/11/2005

Promotores denuncian presión de los inquilinos

Inicio > — josegalindo @ 12:14 pm :: 821

Casi media docena de propietarios de fincas en Cádiz han puesto a la venta sus inmuebles para abandonar el negocio en la ciudad ante lo que consideran preocupante cariz que está adquiriendo la situación. Según estos empresarios y otros promotores con negocios en la ciudad la sensibilización que se ha creado en Cádiz en torno a los problemas de vivienda y a las prácticas de los asustaviejas ha hecho florecer la picaresca entre algunos inquilinos, que a la mínima actuación de la propiedad les amenazan con denunciarlo en los medios de comunicación de la capital como un asustaviejas.

Esta situación está provocando que promotores de fuera de la ciudad se replanteen actuar en Cádiz, sobre todo en el casco antiguo. También origina que muchos propietarios se nieguen a alquilar sus pisos, prefiriendo dejarlos vacíos antes que arriesgarse a ser tachados de asustaviejas al primer encontronazo que tenga con el inquilino. Con ello, el mercado del alquiler sigue subiendo en cuanto a rentas, ya que son pocas las casas disponibles en la ciudad a través de este sistema.

En la práctica viene a ser una forma más de presión en manos de los inquilinos en las muchas veces tormentosas relaciones entre vecinos y propietarios, ya sean éstos promotores o rentistas. Se trata de una posibilidad que en esta ocasión ha caído del lado que suele ser el más débil, el del inquilino. De este modo, muchos vecinos fuerzan al máximo sus derechos y limitan su obligaciones para con el propietario y el propio inmueble.

En muchas ocasiones, la iniciativa de los vecinos surge del borde mismo de la desesperación. Son casos perfectamente ajustados a derecho, por lo que el propietario tiene todas las de ganar. Suelen ser desahucios provocados por la conclusión de un contrato de arrendamiento que, amparándose en el Decreto Boyer, el propietario del inmueble no quiere renovar o volver a negociar. Así, el inquilino se ve sin vivienda en el plazo de un mes y sin opción de encontrar otra casa de alquiler en las mismas o similares condiciones.

Ahí llega en muchas ocasiones la desesperación. En ese momento, el inquilino amenaza al propietario con denunciar ante los medios que está realizando una actuación propia de un asustaviejas. Ante la sombra que acompaña en los últimos meses a los propietarios y el desprestigio social que ocasiona esta acusación, muchos dueños optan por renegociar el contrato y la familia se mantiene en el mismo inmueble.

Al repetirse esta circunstancias en varias ocasiones, los propietarios optan por las dos salidas ya comentadas: esperar a tiempos mejores para alquilar el resto de sus pisos o vender sus fincas en Cádiz y buscar otros mercados en los que exista una menor tensión en las relaciones entre propietarios e inquilinos.

Vecinos que piden dinero por daños de muebles

Tanto promotores como inquilinos tratan de jugar sus bazas en el pulso que mantienen en la mayoría de las ocasiones. Sin embargo, en los últimos meses, la sensibilización creada en la ciudad en torno al problema de los ‘asustaviejas’ ha permitido a los vecinos encontrar un nuevo arma en sus relaciones. Muchos propietarios prefieren ceder parte de las posibilidades que les permite la ley a cambio de que no sean tachados de realizar estas conductas antisociales. SIn embargo, en algunos casos, los vecinos pasan a ser los que abusan del propietario al sentirse en una situación de superioridad. Ejemplos hay por todo el casco antiguo y con la práctica totalidad de los propietarios.

Algunos casos llegan a ser, cuando menos, chocantes. Hay vecinos que piden sin ton ni son en un ejercicio de querer exprimir al máximo sus posibilidades.

En una finca del centro a punto de rehabilitar se dio un caso significativo. Un promotor adquiere la finca en bastante mal estado de conservación. Incluso apremiado por una posible expropiación municipal. Inicia los contactos con los vecinos para cerrar un acuerdo de realojo y así poder iniciar el proceso de reforma del inmueble. Los inquilinos conocen que el propietario se encuentra acuciado por el expediente de expropiación municipal. Así, uno de ellos, le pide al promotor una cantidad importante en concepto de daños en sus muebles por el estado de conservación de la finca.

Piden que el Ayuntamiento impulse un código ético

Algunos promotores y propietarios gaditanos piden que el Ayuntamiento tome el toro de la controversia en torno al problema de los ‘asustaviejas’ por los cuernos. Así, creen que una buena medida sería que los responsables municipales impulsaran su propio código ético de actuación tanto para propietarios como para inquilinos. Con ello, argumentan, se conseguiría que todos los sectores afectados por la situación se unieran en torno al Ayuntamiento. Para ello, comentan estos promotores, es fundamental que las asociaciones de vecinos superen sus diferencias y enfrentamientos y respalden este proyecto. “Si los partidos aparcaron sus diferencias y divergencias políticas para aprobar una serie de medidas, las asociaciones de vecinos deberían hacer lo mismo”, asevera uno de estos empresarios.

Reflexiones de protagonistas

Manuel García | Promotor inmobiliario: “Existe un afán por desprestigiar la propiedad de fincas”

Manuel García fue el primer promotor inmobiliario que firmó el código ético de actuación de la Federación de Asociaciones de Vecinos 5 de Abril. Además, en la mesa redonda que organizó este colectivo sobre infravivienda y ‘asustaviejas’ lanzó al aire la queja de algunos propietarios sobre el fenómeno ‘asustapromotores’. “En la actualidad existe un afán por desprestigiar la propiedad de fincas como si se fuera dueño de una cadena de esclavos”, asevera. García señala que “hay inquilinos que se consideran cuasipropietarios y que quieren condicionar cualquier decisión del dueño respecto a la finca”. Así, comenta que algunos de estos vecinos directamente “chantajean y extorsionan a los propietarios diciéndoles que no les molesten en lo más mínimo porque si no acude a los medios de comunicación y lo acusa de ‘asustaviejas’. Esto crea una situación que hace que los dueños estén asustados y una situación injusta”. García afirma que una de las primeras consecuencias de esta situación es que “hay propietarios que no alquilan sus casas para no tener que soportar esa presión de los inquilinos y que no manchen su honor. Sin embargo, otros que sí la alquilan y que tienen esos altibajos en las siempre tensas relaciones con los inquilinos y a los que se les acusa de ‘asustaviejas’ sin serlo”.

Antonio Rivas | Promotor inmobiliario: “A veces hay en los inquilinos un victimismo excesivo que no es real”

El promotor inmobiliario Antonio Rivas reconoce que en la actualidad, con los condicionantes que existen en Cádiz por la falta de suelo, “están las cosas difíciles para la promoción”. “En Cádiz no hay terreno y sólo quedan fincas ocupadas o semiocupadas. Por lo que la mejor salida es lo que hacemos nosotros, comprar los edificios de dos en dos para poder realojar en uno a los inquilinos de los dos”, explica. Rivas cree que en muchos casos la presión del Ayuntamiento para que los propietarios acometan obras “no da tiempo a organizar un realojo de los inquilinos”. Eso sí, cree que en algunos casos existe “un victimismo excesivo de algunos inquilinos”. En este punto, el promotor señala que “casi siempre la versión que se da de los problemas entre propietario y vecinos es la del inquilino”. Rivas también cree que en muchos casos se tratan de actuaciones en las que se aplica la normativa, pero de la que sale malparado el vecino. Pese a todo, ve con buenos ojos que exista esa vigilancia social en torno a todo lo que tenga que ver con las relaciones entre los propietarios de fincas y sus inquilinos. “De este modo, los primeros que se tirarán para atrás serán los promotores que no actúen de buena forma”, aunque cree que, en general, los propietarios “deberían hacer una lectura social de la ley”.

José Loaiza/ Concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Cádiz: “En estos casos en los que está el río revuelto aparece la picaresca gaditana”

El concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Cádiz, José Loaiza, cree que los casos en los que los inquilinos presionan a los propietarios y se crea este fenómeno de los ‘asustapromotores’ son mínimos en la ciudad. Aunque eso sí, el responsable de la política municipal de Urbanismo reconoce que en algunas ocasiones puede aparecer. Para explicar el porqué de esta situación, Loaiza recurre al refranero castellano y afirma que tal y como está la sociedad gaditana en torno a la problemática de los ‘asustaviejas’ y la “alarma social” que dice que existe “en estas cosas siempre se puede aplicar eso de a río revuelto ganancia de pescadores”. Por ello, el concejal gaditano cree que puede ser que en alguna finca algún inquilino haya echo aparecer “la picaresca española, y la gaditana mucho más, que sale a la luz en estas circunstancias y hacen que algunos inquilinos quieran abusar de los propietarios de las viviendas y sacar provecho” de toda la situación que rodea en la actualidad la problemática de los ‘asustaviejas’ en Cádiz. Pero igual que en el caso de que el que sufra la presión o los intentos de abusos sean los inquilinos, el concejal de Urbanismo del Consistorio gaditano pide a aquellos que se sientan perjudicados por esta situación o víctimas de la misma que “lo denuncien”. Loaiza recuerda en este sentido que desde el Patronato de la Vivienda del Ayuntamiento de Cádiz (Procasa) existen instrumentos para tratar de mediar en las relaciones entre los propietarios de fincas y sus inquilinos. Eso sí, el edil del Ayuntamiento de la capital gaditana dice desconocer ningún caso de estos supuestos ‘asustapromotores’ y afirma que hasta que no exista una denuncia en firme es muy difícil actuar desde ninguna institución pública.

Lucía Núñez | Presidenta Federación de AVV Cadice: “Muchos inquilinos acusan de ‘asustaviejas’ cuando se cumple la ley”

Para la presidenta de la Federación de Asociaciones de Vecinos Cadice, Lucía Núñez, el problema de los ‘asustapropietarios’, “si es que existen”, tiene la misma base que el de los ‘asustaviejas’. Para la dirigente vecinal el desconocimiento de la normativa genera estos procesos. Por ello, afirma que “hay muchos inquilinos que no conocen ni sus derechos ni sus obligaciones”. Por ello, cree que muchos inquilinos acusan a los propietarios de ser unos ‘asustaviejas’ cuando lo que hacen es “cumplir con la ley, aunque los vecinos lo desconozcan”. Lucía Núñez pone un ejemplo de otro ámbito sobre lo que ocurre con la vivienda. “A los cinco años de vivir en una casa el dueño decide que, una vez cumplido el contrato, no se renueva y la familia se tiene que marchar. Es lo mismo que si yo trabajo en una empresa y firmo un contrato de tres años. Al cabo de ese tiempo me voy al paro. ¿Está bien?. No, pero tampoco es ilegal. Pues lo mismo ocurre con el alquiler”, reflexiona la dirigente vecinal. Núñez comenta que “si a los cinco años el propietario, haciendo valer su derecho establecido en la ley, decide no renovar o no hacerle un nuevo contrato, ¿quién es el culpable? ¿El que firmó un contrato por la necesidad de tener una casa, el dueño que cumple la ley o el que hizo la ley?”.

Antonio gómez | Presidente Federación AVV ‘5 de Abril’: “Nuestro código ético sirve para mediar entre propietarios e inquilinos”

El presidente de la Federación de Asociaciones de Vecinos 5 de Abril, Antonio Gómez, tampoco cree que el fenómeno que denuncian algunos propietarios de los ‘asustapromotores’ sea algo generalizado en la ciudad. Antes al contrario, señala que es algo muy minoritario. Por ello, propone como un buen instrumento para mediar entre inquilinos y propietarios-promotores el código ético de actuación que ha elaborado su federación y que ya han firmado cuatro propietarios de fincas de la ciudad. “Nuestro código ético no es jurídico, pero en casos de este tipo debe servir para mediar entre el propietario y el inquilino. En base a este código, algunas veces deberá ceder el inquilino y otras el propietario”, argumenta el dirigente vecinal. Además, Gómez no cree que el hecho de que algunos propietarios no alquilen sus viviendas se deba a este temor a recibir presiones y amenazas de los inquilinos. En este sentido, argumenta que con la actual legislación, los contratos pueden rescindirse sin ningún tipo de problemas a su conclusión, sin que el propietario esté obligado a renovarlo. “Eso crea una situación difícil para el inquilino, que muchas veces no quiere abandonar la casa. Y un desahucio en el juzgado le cuesta mucho dinero al propietario”, concluye Gómez.

Publicado por José Luis Porquicho (Cádiz Información)




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