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24/9/2005

Barrié: punto de referencia para los aficionados al Carnaval

Inicio > — josegalindo @ 7:51 am :: 722

La ubicación en el plano de la calle Barrié es, incluso para muchos gaditanos, muy dudosa. Sin embargo, si al cualquier viandante le preguntan dónde está El Millonario, rápidamente ubican esta vía entre la calle Novena y la plaza de la Flores. Y si alguno de los consultados nació durante la posguerra, es capaz de apostillar que «la calle Vestuario, nombre original de la vía, está junto al cine Terraza». Barrié, apellido del naviero gallego Pedro de la Maza, es una de las calles más transitadas de la ciudad. Además de su carácter eminentemente comercial, la calle es una de las arterias principales del corazón de Cádiz. Por esta calle se puede acceder a la Alameda, al barrio de La Viña, a las calles más comerciales y hasta la Torre Tavira.

Las casas con grandes patios y escaleras de mármol se apoderan de la calle, trasladando al viandante al siglo XIX. Las calles empedradas, las flores en las terrazas y las entradas señoriales permiten imaginar al Cádiz del ayer. Sólo las banderas del Cádiz Club de Fútbol izadas en las azoteas de las fincas rompen esta armonía.

Negocios vivos

Si duda, el comercio con más éxito de la calle es El Millonario. Su propietario, Ramón Gómez Gallardo, lleva más de veinte años ofreciendo miles de artículos de bromas y cumpleaños y, sobre todo, productos del Carnaval.

Pero la familia de Ramón Gómez comenzó su andadura en la calle Compañía, «en una local en la confluencia de la calle Santiago, vendiendo frutos secos y golosinas», recordaba ‘El Millonario’, como popularmente se conoce a Ramón. Pocos años después, la familia Gómez Gallardo tuvo la oportunidad de trasladarse a la calle Barrié, «en un local que había sido una corsetería, y hasta hoy», explicó el propietario del local.

Ramón reconoce que las ventas no son igual de fuertes durante todo el año, aunque los ingresos que hace durante el Carnaval le ayudan a mantener el negocio durante todo el año. Además, la llegada masiva de extranjeros durante los meses de verano ha suscitado que aumenten las ventas en esta época, ya que muchos se acercan hasta El Millonario para comprar un pito de Carnaval o un recuerdo de la ciudad.

El bar California también ha sobrevivido a las buenas y malas épocas. En la esquina de Barrié con Sacramento, ha sido testigo del paso del tiempo, y de como han ido abriendo y cerrando locales. El propietario del local comentaba que si no fuese por el Carnaval, e incluso por la Semana Santa, «el negocio habría cerrado hace mucho tiempo».

En Barrié también tiene abierta las puertas uno de los comercios que más atrae a los aficionado del Carnaval y a la Semana Santa. Vídeo digital y fotografía multimedia Maxi ofrece en todos los formatos las finales del Concurso de Agrupaciones Carnavalescas del Gran Teatro Falla, reportajes del Carnaval en la calle con las imágenes de las mejores ilegales. Desde su escaparate también muestran vídeos de las hermandades que participan en la Semana Santa de la capital, hermandades de Gloria e incluso los mejores momentos del ascenso del Cádiz Club de Fútbol a Segunda y a Primera División.

Sitios para el recuerdo

Los más antiguos del lugar cuentan, con nostalgia, los comercios que atendían a los gaditanos en la calle Barrié y que ya está cerrados. Una de las imágenes más recientes que ha quedado en la memoria, son las largas colas que se formaban en el cine Municipal, hoy el centro comercial El Palillero. María y Antonio sonríen cuando piensan en las taquilleras y en el personal que trabajaba en él. Esta pareja también recuerdan las películas que vieron esa la gran pantalla, «cuando los novios íbamos al cine para poder tener intimidad», señala Antonio.

En la esquina de la calle Barrié con Javier de Burgos «servían los mejores montaditos y tapas de Cádiz», aseguró Ramón cuando recordó el bar Granada, del que sólo quedan ya sus puertas verdes y blancas. A este bar llegaban clientes de todos los puntos de la ciudad, convirtiéndose en un lugar de referencia, sobre todo durante el Carnaval. Sin embargo, la crisis económica obligó a sus propietarios a cerrar y a convertirse en un recuerdo para los gaditanos.

También Telas Andalucía, en la esquina con la calle Sacramento, era una de las tiendas más conocidas de la ciudad, no sólo por la calidad de sus productos, sino por su atención. Hoy, sin embargo, en una tienda multiprecios. También se ha convertido en un comercio de estas características en el espacio donde se cambiaban novelas y comics.

Al final de la calle, ya en la plaza de las Flores, el local que ocupa ahora una peluquería fue una sede de la Caja de Ahorros de Cádiz. Pero en su origen era un bache, un bar donde sólo se vendía vino y abría hasta altas horas de la noche.

Vecinos de siempre

Una de las principales características de la calle es quienes viven en ella. Han pasado los años y no han cambiado. Siguen siendo los mismos. Y si no, son sus herederos los que habitan en las fincas.

En varios edificios es curioso observar como en el bajo viven los propietarios; en el piso superior sus hijos; y en la segunda planta los nietos. Uno de los propietarios, Manuel, comentó que en su finca habían vivido hasta cinco generaciones. Sus bisabuelos, sus abuelos, sus padres y sus hijos.

Confiesa que es un enamorado de la calle «no sólo por el lugar privilegiado en el que se encuentra, sino por los vecinos, con los que tengo una relación casi familiar». Sin embargo Antonio, y otros muchos vecinos, se quejan del continuo paso de vehículos, «a pesar de ser esta una calle peatonal». Pero ésta es la única pega que ponen a Barrié porque, según aseguran ellos, «vivimos en el mejor lugar de Cádiz».

En el recuerdo del Teatro Andalucía

Desde la calle Barrié se accedía, no hace mucho tiempo, al interior del teatro Andalucía. También era el lugar de paso para llegar al cine Terraza o al cine Municipal. La situación estratégica de esta calle ha permitido que siempre sea recordada por todos los gaditanos.Éstos tres edificios se han convertido hoy en un bloque de viviendas, un bingo y una sede de sucursal bancaria; el edificio de Correos y un centro comercial con un multicines.

En esta calle también vivió el fotógrafo Antonio González, que retrató con su cámara la explosión de agosto de 1947 y a los cadáveres de los cuerpos no identificados.

En la esquina con la calle Novena abría hasta los años ochenta una tienda de juguetes, y en 1997 abrió el Nuevo Almacén, sustituyendo a otro establecimiento.

Todavía continua abierta la peluquería Niko y el bar Al-Andalus que conviven ahora con otros nuevos comercios como el Bazar Andalucía, la tienda de complementos Jara, peluquería Mundo Belleza, frutos secos Los Luccas 2 y una inmobiliaria, que antes acogió una lencería y un comercio de complementos, entre otros negocios.

Publicado por Mayte Huguet (La Voz de Cádiz)




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