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13/3/2005

La Junta inicia los trámites para declarar Bien de Interés Cultural la ‘Bella escondida’

Inicio > — josegalindo @ 8:46 am :: 256

La Delegación provincial de la Consejería de la Junta de Andalucía en Cádiz ha incluido a la torre mirador conocida como la Bella escondida en el listado de inmuebles que pretende declarar como Bien de Interés Cultural (BIC). De hecho, ya se han iniciado los contactos con los propietarios, previos a que se abra el expediente administrativo para esta declaración.

La Bella escondida es la única torre mirador de planta octogonal de Cádiz. Además, sólo puede ser vista desde otra torre o una azotea, ya que se encuentra en el centro de una manzana de edificios.

Desde Cultura se ha tenido en cuenta la riqueza histórica, ornamental y arquitectónica de esta torre, además de su singularidad para incluirla en este documento que se realiza con carácter anual para establecer los inmuebles susceptibles de ser declarados BIC por parte de la Junta.

Esta decisión supondría, en la práctica, la apertura al público de uno de los monumentos más desconocidos de la ciudad, incluso por los propios gaditanos.

La ley establece que todo BIC debe permanecer abierto al público al menos dos días a la semana. Por ello, desde Cultura se han iniciado los contactos con los propietarios del inmueble (la finca número 13 de la calle José del Toro) para buscar posibles contraprestaciones. En concreto, se baraja la opción de que la Junta subvencione parte de la rehabilitación de la torre, algo que los dueños de la misma pretendían realizar de todas maneras.

La finca, incluida la torre mirador, fue adquirida por un grupo de sevillanos el pasado verano por un precio algo superior al millón de euros (más de 170 millones de las antiguas pesetas).

Monumento singular

La Bella escondida es la única torre mirador de planta octogonal de Cádiz. Además, al encontrarse en el centro de una manzana, sólo puede contemplarse desde una azotea u otra torre mirador. La torre, datada hacia la mitad del siglo XVIII, esta decorada con gran profusión en cerámicas y tiene una gran influencia mudéjar.
Otra de las particularidades de esta construcción es que se levanta desde el mismo ras de suelo, no desde la azotea del último piso como sucede en la mayoría del resto de las 125 torres miradores que aún se conservan en la capital gaditana.

Una vez superada la altura de la finca, la Bella escondida presenta cuatro plantas, siendo la última un corredor por su perímetro. Así, es posible contemplar desde ella la Sierra y el Castillo de Sancti Petri. La torre fue bautizada tal y como se la conoce popularmente por Bartolomé Llompart, que la pudo ver un día que caminaba por la calle José del Toro debido a que la finca adyacente había sido derribada. Tras este descubrimiento acuñó esta denominación.

El inmueble en el que se encuentra perteneció desde finales del siglo XIX a una ahijada de la reina Isabel II. Aquella propietaria era hija de un Intendente Real natural de Morón que le regaló una casa en la ciudad a cada uno de sus hijos.

Publicado por José Luis Porquicho (Cádiz Información)




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